Martes 17 de Octubre, 2017

Sobreprotegiendo la vagancia

15 de abril, 2017

Paula García

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Solo basta caminar por pleno San Pedro en la Calle de la Amargura, por Barrio la California y alrededores de San José a las 5 p.m. y ya están de rebote los establecimientos que tengan patente y música a todo volumen.

Sobre todo si es fin de semana, aunque casi no hay diferencia entre si es martes o viernes. ¿Cuánto dinero mal invertido en todos esos muchachos/as que son el futuro cercano del país, y con tan poca visión?

Este pareciera ser un mal que ataca a una población adulta joven, a los que el significado de diversión se les convirtió en cuatro paredes ruidosas y un vaso plástico sin fondo lleno de alcohol.

Muchos ya en estado etílico a las 5 p.m. y 6 horas más tarde, cuando el alcohol corra por sus venas y sea necesario algo más para mantenerse despierto o alerta, tendrán que buscar un nuevo estímulo más potente, como marihuana, tal vez éxtasis, por qué no cocaína o la moda K2.

¿Conocerán sus familias sobre este estilo de vida? ¿Todos estos chicos/as son capaces de cubrir sus propios gastos o papi y mami pagan la “fiesta”? Es una realidad que una gran mayoría de ellos aún son dependientes de las cuentas bancarias de sus progenitores.

Lea: “El trasfondo psicológico de la camiseta roja”

La nueva tendencia de los papás actuales es “pobrecito/a, mejor que se deje la platita para sus cositas, de todas formas yo puedo pagar todo”, y es posible que pueda pagar todo, pero la pregunta sería ¿es justo que los papás paguen todo y que los muchachos/as no asuman la responsabilidad de nada?

Que llegó a las 3 a.m... “Son cosas de jóvenes”. Que pasó arrastrando las materias y dejó un curso... “hay que entenderlo la materia, era muy difícil”. Que no arregla su cuarto ni aporta en la casa nada... “pobre, es que estudia tanto”.

Precisamente ese es el problema, no se trata de los millenials o nuevas generaciones, el problema son los papás y cuidadores de esas generaciones, que alcahuetean la vagancia, que justifican la ley del mínimo esfuerzo.

Si quiere pagar la universidad de sus hijos, maravilloso, hágalo, pero exija calidad y excelencia en las notas, porque eso equivale al trabajo, no permita notas mediocres, si vive bajo su techo, son sus reglas, así tengan 40 años usted cuenta con el derecho de elegir cuál es la hora tope para llegar.

Si trabaja y vive en su casa, es su casa, lo que significa que están en calidad de inquilinos, así que deles obligaciones, deles pagos y gastos de su casa, que si alquilara un apartamento tendría que hacerlo y, cuando no le alcance, entonces no le dé de más; recuérdele lo difícil que es ganarse el sueldito.

Muchas veces nos quejamos, pero el problema es que somos corresponsables de la vagabundería y la pereza, no se preocupe de que el/la muchacho/a haga berrinche o se queje; si no le parece. Tiene edad para volar del nido, pero esa miserable idea limita tanto a los padres que los lleva a cortarles las alas y a seguir sobreprotegiendo la vagancia.

Solo hay dos caminos: ser cómplice del desorden o dar las responsabilidades a quien le corresponden.



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Comentarios

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Gerardo (18/04/2017)

Me parece un excelente comentario, tengo 50 años, a los 18 me fui de la casa, trabajé, pagué mis estudios, continué trabajando, hoy tengo hijos grandes y les enseñé lo mismo, ellos también son personas honradas y útiles en la sociedad. Por el contrario, todos los casos que conozco de amigos, o compañeros del colegio, que fueron mantenidos por sus padres, aún siendo mayores de edad, hoy no han sentado cabeza, no saben cómo hacerlo y siguen siendo una carga para sus progenitores.

Tico Tico (16/04/2017)

El estudio es una responsabilidad que se mide con resultados, responsabilidades y compromisos. La calidad debe ser excelente en todos los aspectos no solo academicos, los padres somos responsables de lo que no se mide con calificaciones porque nuestra calificación es el resultado que optengamos como personas, seres humanos y ciudadanos de ellos.

Javier Murillo (16/04/2017)

Excelente comentario los padres son los responsables de que los hijos sean irresponsables en estos tiempos xq los dejan hacer lo que les da la gana siempre

Javier Gomez (16/04/2017)

Todos somos complices de esa situacion, debemos hacer algo porque ellos son el futuro y lamentablemente la droga esta sumamente metida en la juventud hoy en dia, hay que fortalecer los principios morales, familiares y religiosos, lastimosamente estos muchachos muchos ya estan torcidos y con esterotipos que toman que se venden en esas narconovelas que el mas malo es el mejor y el bueno, por Dios que clase de personas estamos formando, por eso insisto...todos somos de algun modo complices

Byron (15/04/2017)

Por fin alguien que diga la verdad sin tapujos..... MIL GRACIAS....