Miércoles 12 de Diciembre, 2018

¿Embarazada? ¡Cuidado con los gatos!

Laura Morales y EFE12 de febrero, 2018 | 03:22 AM

La toxoplasmosis es una enfermedad especialmente preocupante durante el periodo de gestación. Así que, si se encuentra esperando bebé, preste atención a la siguiente información.

El causante de dicha patología se llama Toxoplasma gondii, un parásito que puede infectar el organismo de una persona a través de la alimentación, mediante el contacto con un gato infectado o por vía materno-fetal.

La infección por toxoplasma en el adulto inmunocompetente suele ser asintomática, es decir que no muestra síntomas, según Manuel Albi, especialista en Ginecología y Obstetricia de España.

Un examen veterinario es suficiente para saber si el felino ha estado o no en contacto con el parásito.
Aunque el padecimiento viene acompañado de afectación gangliolar, fiebre, malestar general, mialgias, hepatoesplenomegalia y erupción maculopapulosa en algunas ocasiones, señaló el doctor Albi.

Por lo general estos se suspenden en pocos meses y rara vez persisten más de un año.

El experto recalcó que la enfermedad grave con encefalitis, neumonitis o miocarditis es muy rara, sin embargo, la severidad se incrementa para aquellas personas con las defensas especialmente bajas.

“En pacientes inmunodeprimidos produce una encefalitis potencialmente mortal”, apuntó el médico.

Un examen veterinario es suficiente para saber si un felino ha estado o no en contacto con el parásito.

Transmisión materno-fetal

Las mujeres embarazadas que se contraigan corren el riesgo de que el parásito también infecte al feto.

“La transmisión materno-fetal se daría entre un 30 % y un 40 % de los casos de pacientes que adquieren la enfermedad estando embarazadas. Los casos se relacionan directamente con la edad gestacional. De tal modo que en el primer trimestre del embarazo dicha tasa es de apenas el 5 %, mientras que en el tercer trimestre alcanza el 80 %”, manifestó.

Sin embargo, las lesiones fetales más graves se producen si el contagio tiene lugar durante los tres primeros meses de gestación.

Lavar bien los alimentos es de suma importancia para evitar el contacto con las bacterias. Desarrolla la hidrocefalia, calcificaciones cerebrales y coriorretinitis. De modo que para evitar la toxoplasmosis es necesario saber cómo se propaga el parásito y para ello se debe prestar especial atención a los gatos.

“El gato se infecta al ingerir carne cruda que contiene el parásito, lo libera en su intestino donde evoluciona y se multiplica, y más tarde lo dispersa en sus heces”, indicó Rafael Calero, veterinario.

Cómo prevenirlo

Para prevenir la toxoplasmosis, Albi aconseja a aquellas gestantes que no sean inmunes al parásito comer la carne muy hecha. Se requiere alcanzar una temperatura de más de 65 grados en todo su espesor. También es efectivo tenerla congelada por debajo de los 20 grados centígrados.

A la lista se une evitar el contacto con gatos, sobre todo con sus deposiciones. En caso de vivir con felinos, estos no deben ser callejeros. Hay que darles alimentos preparados comercialmente o, en su defecto, alimentos bien cocinados, pero en ningún caso carne cruda. Es necesario, además, prestarles atención veterinaria.

El doctor recomienda utilizar guantes cuando se manipule tierra o plantas, y usarlos también para preparar alimentos crudos.



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