Miércoles 26 de Julio, 2017

La técnica de la carboxiterapia es una de las mejores técnicas de medicina estética, tanto facial como corporal, ya que consigue unos resultados espectaculares en belleza, reduciendo de forma segura y efectiva problemas como la celulitis, la piel de naranja, la grasa localizada, la retención de líquidos, las estrías, la flacidez, la falta de elasticidad y también ayuda al rejuvenecimiento.

Consiste en la aplicación de microinyecciones subcutáneas de gas carbónico totalmente natural, el CO2. Uno de los motivos por los que esta técnica es tan potente es porque estamos aplicando un producto que el cuerpo reconoce como algo natural pues ya lo tenemos. Al respirar O2, nuestro cuerpo lo asimila, lo transforma y, al expirar, expulsamos CO2.

El origen de esta técnica viene de Francia en 1624, donde los médicos utilizaban baños de agua carbonatada a nivel tópico para tratar inflamaciones. Al ver los resultados que se conseguían y cómo mejoraba la piel, en 1777 empezaron las primeras investigaciones médicas con CO2 y fue en 1932 cuando se empezaron a hacer las primeras infiltraciones subcutáneas en personas con problemas de circulación. De esta manera, vieron cómo la piel mejoraba en muchos aspectos.

En la década de los 50, se inauguró el Instituto de Investigación Cardiovascular de Royal en Francia. A pesar de que esta técnica llevaba utilizándose en medicina desde hacía 400 años, fue en Roma donde se acuñó con el término carboxiterapia en 1995. Actualmente también se utiliza a nivel tópico en técnicas de laparoscopia.

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Me voy a centrar en decirles cómo se utiliza esta técnica en tratamientos corporales, aunque también se realiza en la cara (papada, cicatrices, ojeras, bolsas, arruga y en los labios).

Una de las cosas que más me gusta es que una misma sesión te permite tratar la piel a nivel global, es decir, se pueden mejorar todos los puntos corporales que nos preocupan, como pueden ser la celulitis, la flacidez y las estrías.

Las microinyecciones se hacen con una aguja muy fina a la que llega el gas a través de un tubo flexible desde un equipo específico que se encarga de regular la velocidad y flujo del gas, la dosis administrada y el tiempo de inyección. La cantidad dependerá de las necesidades de cada paciente.

Terminada la sesión, notarás mayor hidratación de la piel. Tu piel producirá más colágeno y una mejora de la textura y elasticidad de la dermis y, por supuesto, menos celulitis. Este método es también muy efectivo para mujeres durante el posparto, ya que ayuda a la eliminación de grasa abdominal, a recuperar el tono y la elasticidad.

Al ser una técnica casi natural y mínimamente invasiva, se pueden realizar de una a dos sesiones a la semana y se puede combinar con cualquier técnica de belleza y aparatología de medicina estética como Cavislim, Endermoterapia, radiofrecuencia, otros. El número de sesiones dependerá de lo que queramos combatir y de las características de cada paciente. Lo habitual es realizar tratamientos de cinco a 10 sesiones.

Para sus preguntas, puede escribirnos en el Facebook por medio de la cuenta “Estética Khalessi”.



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