Martes 19 de Setiembre, 2017

Por no cambiarse de religión, expareja no lo deja ver a su hijo

Sharon Cascante17 de julio, 2017 | 12:22 AM

Adrián Alfaro, un hombre de 47 años, afirma que tiene dos años y ocho meses de no ver a su hijo, de cuatro años y medio, debido a que su expareja ha hecho hasta lo imposible para impedírselo.

Él conoció a una mujer en su trabajo y empezaron una relación. Para cuando tenían año y medio saliendo, decidieron tener un hijo.

Ellos estuvieron juntos y sin problemas durante los siguientes 18 meses, los últimos cuatro hasta vivieron juntos.

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Sin embargo, su expareja se hizo evangélica, él dice que al extremo, y que le exigía a él que se convirtiera, pero sus creencias son católicas.

Además, aduce que su expareja le exigió que se fueran a vivir a la casa de la mamá de ella, a quien debían pagarle por cuidar al niño.

La mujer le dio un ultimátum: si no se convertía de religión, ella se iría a la casa de su madre. Ese fue el momento en que comenzó el martirio para ver a su hijo.

"Quería que yo fuera a los cultos y me tirara al suelo, y gritara y llorara. Yo respeto, pero no soy así, yo soy de ir a misa. Me dio un ultimátum y me dijo que, si no me iba para allá, con ellos, se iba a ir a vivir con la mamá y yo le dije que no había problema", expresó.

Él empezó a preguntarle por su hijo y que cuándo podría verlo, pues lo extrañaba, también le consultaba si necesitaba algo, pero nunca le contestó y lo bloqueó de todos los medios posibles para comunicarse.

Por ese motivo, le puso una demanda de régimen de visitas para que el Juzgado de Familia se encargara del problema con su expareja y él pudiera ejercer su derecho como padre.

"Ella simplemente, cuando vio la demanda del régimen de visitas, me arremetió y, me imagino que consultó con un abogado, que yo llamo corrupto, y seguro le dijo que hacía que yo desapareciera", aseveró.

La mujer le puso una pensión de 900 mil colones, la cual justificó con facturas falsas y con necesidades como que el niño, de año y medio, ocupaba un celular y que gastaba al mes 300 mil colones en ropa.

El Juzgado le impuso esa suma. Poco después, ella le puso una demanda por violencia doméstica, diciendo que él amenazó con matarla a ella y al bebé.

"La llamé el primer mes, nunca me contestó un solo correo ni los whatsapp, ya eso está entregado en la Fiscalía y el formato de los mensajes era de 'mi amor, por favor déjeme ver al bebé', nunca le falté el respeto", comentó.

Por no querer hacerse evangélico, no lo dejan ver a su hijo.

Posteriormente, ella le impuso una demanda penal diciendo que don Adrián había violado las medidas, porque seguía llamándola. Sin embargo, no pudo demostrar el hecho.

Según el hombre, su expareja perdió cuatro casos de denuncia por violencia doméstica, pues ella afirmaba que él la llamaba, pero los registros telefónicos no respaldaban la versión.

"Me acusó de violación. Después de tres años de tener al bebé, dijo que yo la había violado, y es un caso penal más complejo", agregó.

Don Adrián señala que estas acciones son para retrasar el caso de régimen de visitas, incluso un juez tuvo que obligarla a ir a la conciliación.

El juez ordenó que don Adrián viera al bebé, pero él pidió un régimen de visitas supervisadas, pues le daba temor que ella inventara algo más.

Sin embargo, a la primera semana, no llegó la mujer ni mandó al menor con alguien más.

"La segunda semana, que era un lunes a la 1:30, faltando dos horas para ir a ver a mi hijo, me mandó el Organismo de Investigación Judicial, y me metieron a un calabozo en San José, porque simplemente se fue a llorar, a decir que yo la llamaba y que iba a matarla y al bebé", mencionó.


Él le explicó a la fiscal todos los procesos que su expareja había aplicado y presentó todas las pruebas. Por esta razón lo dejaron en libertad, pero siete horas después.

En esta pelea continúan, pero mientras se dan los procesos él sigue sin ver a su hijo, porque para su expareja él no es "un hombre digno de ser el padre de su bebé, porque no compartimos religión".

Don Adrián le recomienda a quienes pasan por algo similar a él que no aflojen ni tiren la toalla, que sigan adelante y luchen para compartir con sus hijos.



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Comentarios

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Josue (18/07/2017)

Amigo déjeme decirle que esa vieja (porque no es digna de llamarla hermana con esa forma de actuar) no es cristiana evangélica, actúa como una hija de satanás, hija del diablo es lo que es, mujer mala, nadie obliga a nadie a convertirse, por favor que esa vieja sea seria, usted siga luchando por si hijo, no se hecho para atrás. Está en todo su derecho de ver a su hijo. Una evangélica no actual de una manera tan manipuladora.

Bayron Villalobos (17/07/2017)

Vale que es cristiana.... cristiana, mentirosa, enferma y loca de remate. Deberían quitarle el niño, no parece apta para ser mamá. No es seguro que esté con ella.

francisco castro (17/07/2017)

Que dicha que es Cristiana y no atea , ese es el actuar de una hija de satanás , no de una hija de Dios , que difícil , que pésimo testimonio lleno de veneno y contra eso estamos indefensos , la mujer siempre tiene las de ganar, aunque no tenga razón .

Yan (17/07/2017)

A la que deberían de encerrar es a ella pero en el manicomio por loca, definitivamente hay mujeres que no valen nada. Mientras algunas mujeres sufren porque el padre de sus hijos no quiere verlos, están este tipo de bestias que no permiten al padre ver al niño.