Domingo 10 de Diciembre, 2017

Adicción al trabajo

25 de noviembre, 2017

Paula García

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Este es un término que se conoce más en inglés “Workaholic”, que significa tener adicción al trabajo, y suena extraño pensar en el trabajo como una droga, sin embargo, en la actualidad es una de las dolencias sociales que más nos embarga.

Las adicciones se dan en las personas cuando hay un sobre estímulo que pone en riesgo su totalidad como seres humanos, las personas dependen de sustancias que consumen por voluntad propia y bajo su efecto hay alteraciones cognitivas y conductuales.

Aunque no hay estudios fehacientes que demuestren que el trabajo como tal se puede considerar una droga si es cierto que cada vez son más personas las que se consumen en el trabajo, algunas de sus principales manifestaciones desde mi óptica son las siguientes:

• Exceso de horas laborales: trabajar más de 12 horas y creer que ese ritmo laboral debe ser igual para todas las personas.

• Incapacidad de priorizar lo verdaderamente valioso: sacrificar lo esencial por el trabajo: descanso, comida, familia, parejas, hijos, estudios entre otras cosas

• La búsqueda del tesoro: trabajan para vivir, pero mueren por trabajar

• La huida: el trabajo se convierte en la mejor excusa para olvidarse de sí mismos, con tal de dejar de lado los problemas, y la propia

confrontación con ellos mismos, por eso, suelen ser sedentarios, consumen altas cantidades calóricas y tienden a andar de mal humor cuando llegan a casa.

Y no es que trabajar esté mal, o que en ocasiones la vida y las circunstancias nos obliguen a tener que aumentar las jornadas de trabajo, sin embargo, el tener adicción al trabajo es más profundo que el simple hecho de trabajar muchas horas.

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La adicción al trabajo consiste en dejar de lado lo verdaderamente importante y especial, pues de lo contrario si se consume en el trabajo podría creer que su objetivo primordial es darle a su familia o darse a sí mismo aquello que nunca tuvo.

Si su excusa es pagar cuentas, o darle lo mejor a los hijos/as quizá esté dejando de lado el hecho de que la ropa se rompe, las cosas se gastan, se pierden y se van echando a perder con el tiempo. La pregunta sería ¿Qué está evitando resolver?, ¿De que no quiere darse cuenta que se consume en montañas de trabajo?

Lo que queda y es realmente valioso es el tiempo de calidad y descanso compartido con quienes sean nuestras personas más cercanas. Se trata de no llegar tan exhaustos a casa que sea imposible conversar con la familia, o ser incapaces de compartir momentos, paseos y experiencias con personas allegadas y familiares.

Porque en ese caso tarde o temprano llegará el día en que tengamos que enfrentar la cruda realidad de que trabajamos para costear lo material ya sea propio o de otros y eso al final no tiene ningún valor significativo, porque es agotable y pasa con el tiempo.

En cambio, el amor, la amistad, compartir y el interactuar de manera presente con las demás personas nos convierte en seres humanos, con defectos y virtudes que tenemos la oportunidad de crecer y ser mejores.



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