Martes 11 de Diciembre, 2018

Más de dos mil oportunidades

01 de enero, 2018

Delia E. Villalobos Álvarez

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Nuevamente el cielo regala 2018 ocasiones para cambiar la vida, para sanar las heridas, para desprender todo lo que provoca miedo, dolor y tristeza, para llenarse de buenos deseos, energía y paz.

Es la renovación de un milagro que surge cada año para comprender tantos misterios que encierra la vida y los y las que aún están aquí,  para renovar propósitos, proyectos, actitudes, relaciones y más, que no se puede describir en este espacio.

El año nuevo no es la continuación del año anterior, es una ocasión extraordinaria  para hacer cambios, para comenzar otra aventura, para abandonar lo que roba tranquilidad y armonía, para llenarse de valor.

El comienzo de un nuevo año requiere  pausa, reflexión, revisión de lo que se lleva por dentro, de lo que se carga, de cómo se quiere vivir.

Este inicio de año demanda importantes decisiones para completar la vida, de disfrute, de amor, de credibilidad, de iniciativa, de creatividad, de emociones que reparan salud y limpian el alma, pero sobre todo,  de espiritualidad.

Lea: Fin y principio de año: un espacio para la reflexión y el ajuste

Nuevamente llegan muchos meses, semanas, días, minutos y segundos para que se llenen de acontecimientos, para construir felicidad, para toparse con el gozo, para bendecir tanto que se recoge en el entorno, para activar el cuerpo y la mente, para emprender, para desconectar el piloto automático y adoptar un estilo que reviva, que reanime para cargarse de ilusiones y de encanto; también para dejar entrar a la fortaleza,  para no permitir que nada ni nadie cambie el camino ni intente torcer el rumbo.

En este 2018 que todo se llene de fascinación, que la violencia y el egoísmo se transformen en tolerancia,  que el afecto, la comprensión y el respeto caractericen las relaciones con los y las demás.

Que en su familia la comunicación, el amor y los ratos para compartir lo curen todo, que la esperanza y la magia de cada rinconcito sea el refugio para encontrar quietud,  bienestar, dicha, descanso y tanto más que se añora.

Salga al encuentro de este nuevo año 2018 con fe inquebrantable, con esperanza en el inmenso amor de Dios, con optimismo que da la certeza de que todo será mejor, con firmeza de que todos y as podremos cambiar el mundo: repartiendo bendiciones, abrazos, buenos deseos, paz, solidaridad y amor.

Benditas 2018 oportunidades que hoy tiene en sus manos para disfrutar y ser feliz. Para vivir más y vivir mejor.



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