Sábado 17 de Febrero, 2018

Buena, bonita y sin costo

12 de febrero, 2018

Delia Villalobos

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"La terapia más eficaz disponible para mis pacientes en este momento es el ejercicio". Es lo que afirma el investigador de la Universidad de McMaster en Ontario, Canadá. Les hablo de Mark Tarnopolsky, neurólogo metabólico genético empeñado en comprobar que el ejercicio es una medicina que se puede aplicar en todo tipo de personas que desean vivir más, mejorar la salud, la calidad de vida e incluso, en aquellas que retan enfermedades.

Este connotado investigador comenzó hace algunos años a estudiar el ejercicio en animales y luego comprobó los efectos en seres humanos.

En un mundo donde las personas han perdido el encanto por moverse, por cuidar la salud y poner en práctica los beneficios que el autocuidado y los estilos de vida saludable pueden generar; es necesario echar mano a muchas razones que permitan comprender tantos beneficios que se obtienen desde la propia casa, desde donde usted esté, para crecer en salud.

Es fundamental que todos comprendan que acciones tan cotidianas, tan simples y fáciles permiten alejar la inactividad y por el contrario, reflexionar y decidir que vale la pena vivir más pero en mejores condiciones para disfrutar y hacer todo lo que se va posponiendo.

Investigadores y entes nacionales e internacionales que se dedican a vigilar la salud insisten en las consecuencias de la inactividad y los riegos que acercan cada vez más a las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y el alzhéimer a las personas que se resisten a moverse con regularidad.

Según insistió Tarnopolsky no incorporar el movimiento a la cotidianeidad afecta el bienestar y predispone a vivir con depresión, ansiedad, artritis, dolores musculares, problemas en la piel y en otros órganos.

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El ejercicio físico aumenta la esperanza de vida de la gente que lo practica según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que establece que la ausencia de movimiento en el curso de vida es uno de los principales factores de riesgo de mortalidad a nivel del planeta, y advierte que, son suficientes 150 minutos, 30 cada día de ejercicio aeróbico con intensidad moderada, por semana.

Esta prescripción avalada por el ente mundial de la salud aumenta el ritmo cardiaco y previene enfermedades cardiovasculares.

Además el estudio PURE en opinión de Dehghan M y cols., realizado para “evaluar la incidencia de enfermedades cardiovasculares y su relación con hábitos de vida diaria, factores de riesgo, alimentación, acceso a agua potable, y otros”, reveló que el riesgo de muerte por cualquier causa para quienes se ejercitaron fue un 28% menor con respecto a las personas que se rodean de excusas para ser sedentarios, mientras que la enfermedad cardiaca fue 20% menor.

Estas cifras fueron independientes del tipo de actividad que escogieron quienes decidieron que sí quieren vivir más pero en mejores condiciones.

Los estudios recopilados sobre las ventajas del ejercicio anotan que al mover el cuerpo: aumenta el flujo sanguíneo al cerebro y crea nuevos vasos sanguíneos, mejora el estado de ánimo, aumenta la tolerancia al dolor, hay traslado de nutrientes a la piel, se experimenta más energía y se quema más grasa.
 El corazón bombea más sangre y aumenta la densidad de músculos y la tolerancia a la fatiga.

Buena, bonita y sin costo, a su medida y su gusto, así es el ejercicio que invite a convivir con usted, sin ropa sofisticada, sin invertir recursos, desde el espacio que escoja, en compañía de personas que seleccione. Para vivir más y vivir mejor.

Delia E. Villalobos Álvarez M.S.c., Presidenta Junta de Protección Social, [email protected]



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