Domingo 23 de Setiembre, 2018

Oxigenando el diario vivir

23 de febrero, 2018

Fabio Vega

[email protected]

Que bien caen esos espacios en una sociedad acorralada por los asesinatos, la sucia política, la desidia, el flagelo de la corrupción, el morbo, la pudrición de las redes sociales, el insulto a mansalva, el irrespeto al prójimo y al Dios y culto de cada uno.

Hablo de los espacios de cultura gastronómica popular, abierta a todo público familiar, que encuentran en ellos un remanso de paz para olvido de esos ratos, que mantienen a los ciudadanos con los pelos de punta, atrapados por el estrés que los conduce a actuar a veces como feroces animales.

Me refiero a eventos como la celebración del Año Nuevo Chino, en el boulevard chino, otrora Paseo de Los Estudiantes; y el festival gastronómico La Luz, en barrio Escalante, celebrados el pasado sábado y domingo, en dos ambientes abiertos y diferentes para todo público. Y así como estos se han presentado otras actividades, principalmente entre la avenida segunda y plaza Víquez.

Lea: Urge un contador en Bomberos

En el evento chino, los costarricenses sin distingo, compartieron en ese callejón con la cultura milenaria venida del lejano oriente, donde la comida con sus exquisitos olores se combinó con los aires de la moderna tecnología automovilística y de celular inteligente expuestos, amén de los diferentes tipos de trajes exóticos, bailes y disciplinas de la legendaria comunidad china. Todo un éxito.

Más al este capitalino el pasado domingo, el comercio de un barrio como el Escalante, hizo de sus calles un restaurante callejero parisino de lo que ahí se ofrece. Una comunidad de una barriada capitalina toca, con su actividad, también el éxito demostrando que la unión, además de la fuerza, deja huella.  

Caminar por sus calles fue como transportarse al mundo europeo, o encontrarse en una de sus esquinas con el sonido de la milonga del folclore rioplatense o el tango del Buenos Aires de Gardel, o más allá al mimo al que todos le hablaban o a los coloridos artistas del monociclo o zancos.

Loable es reconocer que sin el apoyo de las autoridades del cantón josefino, los organizadores no podrían llevar adelante estos eventos familiares, que se han esparcido gracias a esa visión de la Municipalidad de San José y de su alcalde Johnny Araya (nada de caritas), que ha impulsado estos espacios libres para el entretenimiento familiar pero con algún humillo colado en el ambiente.

Los fines de semana familiares ya no se concentran en el paseo Colón, ahora tienen espacio en el boulevard chino, en las calles de Escalante y esperemos que pronto otros distritos y cantones de San José se sumen a estas fiestas de fines de semana, que nos ayudan a oxigenar el diario vivir.

Tierra fértil, Fabio Vega



Noticias relacionadas

VEA MÁS



Comentarios

COMENTAR