Miércoles 12 de Diciembre, 2018

La migraña… una enfermedad que afecta la calidad de vida

01 de marzo, 2018

Luis Guillermo Rosales Bravo

[email protected]

La migraña conlleva una serie de síntomas, pero el principal es el dolor de cabeza, el cual es incapacitante para el que lo padece, pues no hay duda que altera su ambiente laboral y social. A ella se asocian también los trastornos visuales como el empezar a ver borroso, mareo, náusea y vómitos. Normalmente a este tipo de migraña se le llama migraña con aura visual, cuando hay un trastorno en la visión.

Puede aparecer unos 15 minutos antes del fuerte dolor punzante, hasta que la persona llega a sentir que su cabeza va a estallar. En los episodios de dolor de cabeza que pueden durar de dos a tres horas, hasta todo un día, la persona puede llegar a presentar otros síntomas, como el adormecimiento de un lado de la cara u otras partes. Cuando se llega a estos extremos generalmente se busca ayuda profesional.

Es normal sentir una migraña, pero lo que no es normal es no contar con un diagnóstico exacto, generalmente por falta de conocimiento. La mayoría de los dolores que se ven a diario en pacientes son de tipo migrañoso, tienen la característica de ser recurrentes. L

os dolores de cabeza de índole “malos” generalmente son únicos y muy severos, pues las personas además del dolor severo presentan algún déficit neurológico como que no pueden hablar, no se coordina bien alguna parte del cuerpo y hasta pueden existir convulsiones o alteración de la conciencia. Por el contrario, la migraña es repetitiva y se da de la misma forma, es estereotipada y recurrente.

Complicaciones por la migraña usualmente no las hay, pero el principal problema es que la frecuencia del dolor va en aumento cada día. Un ejemplo de la vida real es que la migraña empieza con una vez a la semana, luego dos veces a la semana y después puede aparecer casi todos los días. Lo malo de esta situación es la pérdida de la calidad de vida y por ende el ausentismo laboral, escolar y social.

Se ha demostrado que la migraña es la principal causa de incapacidad laboral en el mundo, pues las personas dejan de participar en actividades sociales por el miedo a padecer de migraña. Hasta el día hoy sigue siendo una enfermedad por muchos menospreciada y hasta malentendida.

Muchas personas dicen “me duele el cerebro”, pero lo que duele no es la materia gris; lo que duele son las estructuras externas de la cabeza: el hueso del cráneo, los músculos alrededor del cráneo, el cuero cabelludo, la piel y las pequeñas terminales nerviosas que están sobre la parte externa, que al inflamarse se genera el dolor y por ende viene la alta sensibilidad, pues hasta con el roce de una almohada la persona siente dolor.

Lea: Retos de los diputados electos por Turrialba

Podría resultar normal que la zona que más duele se pueda inflamar, por ejemplo en algunos casos el rostro se inflama, se cae el párpado, se hincha la piel alrededor del ojo. Existen migrañas leves u ocasionales, las cuales se manejan con antiinflamatorios usuales, pero en el caso de las severas, en las cuales el dolor de cabeza es prácticamente a diario y la persona tiene el hábito de tomar combinaciones de antiinflamatorios con otros medicamentos, esto en lugar de ayudar a que la cabeza se alivie, más bien con el tiempo causa más crisis de migrañas. Se vuelve un círculo vicioso en el cual entre más analgésicos la persona tome, más le duele la cabeza. A esto se le conoce como cefalea por abuso de analgésicos, situación preocupante para el paciente.

Hasta el momento no hay cura para la enfermedad, pero hay tratamientos que reducen la frecuencia de severidad de los cuadros de migraña. Dichos medicamentos no son analgésicos, su función se basa en bloquear o reducir la actividad del nervio trigémino, responsable de iniciar la migraña.

Muchas personas aún se automedican con analgésicos, convirtiéndose esto en una adicción que más bien afecta el episodio migrañoso. Existen casos de pacientes que toman hasta 100 tabletas de analgésicos al mes, generando una adicción a los analgésicos. Esto es darle mayor fuerza a la migraña, convirtiéndose en un círculo vicioso, esto amerita una autoconciencia del paciente y también dejar de tomarlos de manera inmediata.

Existen gatillos activadores para la migraña; es decir, cosas o situaciones externas que afectan a la persona que padece de migrañas, como es el inicio de la menstruación en las mujeres, el calor, el frío y hasta el ejercicio.

Se ha comprobado que algunas sustancias químicas presentes en algunos alimentos o bebidas estimulan el inicio del dolor: los licores (número 1 el vino tinto), alimentos con mucha grasa o condimentados, carne de cerdo, comidas con mucho chile, semillas secas como las pasas, el marañón, las almendras, lo muy dulce (desde un tres leches hasta chocolates y helado), también algunos cítricos como el limón y la piña, los embutidos y algunos lácteos como la natilla.

Actualmente se aplica toxina botulínica para mejorar la migraña refractaria en algunos casos específicos, aplicando pequeñas dosis en la cabeza y el cuello del paciente, con muy buenos resultados. Se cree que la toxina lo que hace es bloquear las terminales nerviosas.

Pero… ¿qué hacer cuando ya nada funciona, ni con los analgésicos que se toman? Bueno, primero que todo es necesario una valoración por parte del especialista en neurología y aplicar el tratamiento preventivo más adecuado porque existen diferentes tipos y dosis. Este sería el momento de iniciar un debido control neurológico.

Por Dr. Luis Guillermo Rosales Bravo-Neurólogo-Subespecialista en Neurorradiología Quirúrgica y Endovascular. Centro Neurológico Costarricense-Hospital Clínica Bíblica.



Noticias relacionadas

VEA MÁS



Comentarios

COMENTAR