Martes 11 de Diciembre, 2018

Sobre la elección pública y las votaciones 2018

06 de marzo, 2018

Javier F. Rodríguez

[email protected]

Es curioso cómo se comportaron las encuestas en los últimos meses antes de la primera ronda de las elecciones presidenciales 2018. Durante casi toda la campaña, un aspirante estuvo de primero en casi todas las encuestas y al final no le alcanzó para la segunda ronda, de forma distinta, los dos aspirantes que sí llegaron a segunda ronda apenas aparecían con cierta intención de voto meses antes de las elecciones.

De los trece candidatos presidenciales, cinco o seis tenían muchas coincidencias con los que parecían ser temas importantes en la coyuntura política del país, sus equipos encargados de los planes de gobierno desarrollaron sus estrategias con base en las opiniones de sus colaboradores y los sentimientos transmitidos por sus partidarios de forma directa o a través de los grupos de las bases cantonales o distritales.

Entonces, ¿por qué cambió tanto el panorama electoral de Costa Rica con base en un pronunciamiento puntual de la Corte Interamericana de Derechos Humanos?

Se puede cuestionar entonces que, ante la pregunta “¿cuáles son los temas de mayor relevancia en el país?”, ¿por qué no concuerdan las encuestas con las decisiones reflejadas por la mayoría de votantes en las elecciones que recién pasaron? Esto es algo similar a lo que en economía se conoce como el problema de revelación de preferencias.

Puede ser que, ante una llamada con este tipo de preguntas, a las personas les dé miedo parecer egoístas o de pensamiento retrógrado, y tratan de contestar con algo que los demás quieran oír, algo políticamente correcto, sin embargo, lo que queda claro es que los grandes temas nacionales no eran el déficit fiscal, desempleo, crecimiento económico o seguridad ciudadana, sino que realmente a los costarricenses les preocupaban más los asuntos sobre el matrimonio igualitario y los derechos de la población LGTBI.

Lea: Señores Alvarado: ¿Qué esperar de sus equipos económicos?

Los candidatos más votados, y por lo tanto más beneficiados por sus posiciones, fueron los que tomaron posiciones extremas con respecto a este pronunciamiento, por un lado Carlos Alvarado, miembro del actual equipo de gobierno del PAC y candidato a presidente por la misma agrupación que realizó la consulta a la Corte Interamericana a favor de los derechos igualitarios y el matrimonio entre personas del mismo sexo, por el otro lado Fabricio Alvarado, quien interpretó como una intromisión a la constitucionalidad del país el pronunciamiento de la Corte y amenazó con retirar a Costa Rica de esta Corte en caso de ser electo presidente.

Parte de lo que podría también explicar el comportamiento del votante en la primera ronda electoral 2018 es el sistema de votación en sí mismo, donde solo puede elegirse presidente en primera ronda a quien obtenga más del 40% del total de votos registrados y, al existir tantos candidatos, con relativamente pocas diferencias en la intención de votos de las encuestas, muchos votantes utilizaron lo que se conoce como el voto útil o estratégico, donde razonan que, si su candidato preferido se encuentra situado en los lugares con menos posibilidades de ganar la contienda o pasar a segunda ronda, entonces se deciden por un candidato con mayores posibilidades y que refleje, aunque sea, parte de su pensamiento o deseos.

De forma similar a lo que se conoce como teoría de juegos, muchos votantes no ejercieron su voto únicamente tomando como base su propio nivel de satisfacción, sino que anticiparon las acciones de los demás votantes previendo cómo estas acciones influirían en los resultados finales y por lo tanto también en sus decisiones.

Viene ahora la cuestión, ¿podemos creer en lo que dicen las encuestas para la segunda ronda electoral, ahora que se trata de un sistema de elección simple (la mitad más uno)? Siguiendo la línea de pensamiento anterior, puesto que 46% de los votos fueron para los dos candidatos que pasaron a la segunda ronda y 54% de los votos restantes se los dividieron entre once candidatos, entonces, más de la mitad de las personas que sí ejercen su derecho al voto buscarán ahora votar por el candidato que les ofrezca mayores coincidencias con respecto a su primer voto.

Es por lo anterior que vemos cómo los dos candidatos que nos quedan se van acomodando a posiciones más centradas y comedidas, ahora Fabricio Alvarado manifiesta que ya no está considerando retirar a Costa Rica de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y don Carlos Alvarado no quiere tocar mucho ese tema.
Ahora bien, “si por la víspera se saca el santo”, y siguiendo el principio económico de transitividad, se podría aventurar a decir que la mayoría de las posiciones de los votantes serán más cercanas a las ideas de Fabricio Alvarado, ya que también los partidos que obtuvieron los lugares del tercero al sexto, que representaron cerca de 50% de los votos registrados, son partidos de “centro”, los cuales reflejan valores cristianos tradicionales, mientras que los que votaron por la posición de Carlos Alvarado son una minoría, un grupo de presión que vela por sus propios intereses o personas que apoyan la forma de vida y de pensar de estos, por lo que la victoria de Fabricio Alvarado en segunda ronda debería ser holgada.

Si no se cambia el discurso político actual, y se convence al electorado de que existen asuntos más urgentes por resolver en el corto y mediano plazo, se podría pensar que es fácil vaticinar el desenlace de las elecciones en segunda ronda, sin embargo, es de suma importancia que todas la personas que puedan ejercer el voto lo hagan con cierto “egoísmo”, entendido como lo planteaba la teoría de Adam Smith sobre la búsqueda del bienestar individual y cómo este se traduciría en un mayor bienestar colectivo, puesto que la segunda ronda se definirá por mayoría simple, entonces ya no deberían importar los cálculos sobre las intenciones de los demás, por lo que se debe ir a votar por convicción, votando por la persona que mejor represente las ideas propias.



Noticias relacionadas

VEA MÁS



Comentarios

COMENTAR

Eunice (07/03/2018)

Que bien! Me parece un comentario muy acertado! Apegado a la realidad! Digno de compartir! En cambio hay algunos "eruditos" que disfrazan un discurso político, palabrería muy bien elaborada, haciendo alarde de mucho conocimiento, tan solo para irse a favor del candidato de su preferencia!