Domingo 22 de Julio, 2018

Salud Integral

19 de marzo, 2018

Delia Villalobos

[email protected]

El tema referido a salud integral es frecuente en la sociedad de hoy, pero poco habitual atender los llamados del cuerpo. Aún no se logra entender que el cuerpo, la mente, los pensamientos, las emociones, la forma en que se percibe la vida y la salud, son piezas de ese intrincado y complejo ser integral que describen los que se ocupan del ser humano.

Reyes menciona que las investigaciones evidencian la influencia de las emociones en el dolor, en el cuerpo y que el dolor físico y el dolor emocional activan áreas similares en el cerebro.

Como en otras ocasiones, diversos especialistas señalan que parte fundamental del engranaje, que no es nada simple, le concede un importante papel a la capacidad de identificar, reconocer, expresar y controlar emociones.

Dicho de otra manera, dejarnos emociones que causan dolor, malestar y afectan la salud se traduce en enfermedad, incomodidad y tensiones, las cuales buscarán un órgano, un músculo o una parte del cuerpo para quedarse y robar salud. Como afirma Reyes, el mensaje que el cuerpo escoge son dolores de diversa naturaleza y síntomas que, si bien es cierto son asiduos visitantes, arrebatan el confortable bienestar.

El miedo se percibe como una alarma de prevención que puede salvarnos la vida, nos somete a síntomas que no se advierten como agradables: sudor, tensión, diarrea, cambios en el apetito, los hábitos de sueño, dolor estomacal entre otros.

Lea: “De la atención hospitalaria a la atención comunitaria”

Es diferente cuando la alegría es la emoción experimentamos, pues convoca al bienestar, a sonreír, disfrutar la vida, ilusionarnos.

Es como si el cuerpo se acomodara de inmediato en todas sus manifestaciones a lo que señalan las emociones. El asunto es entender esos mensajes, reaccionar ante ellos y lo más importante retar aquellos que provocan desajustes y enferman.

Las competencias emocionales son capacidades que acercan a las emociones para aprender a reconocer aquellas que con más frecuencia hacen perder el equilibrio cuerpo mente y por supuesto recurrir a emociones que permiten experimentar gozo, felicidad, salud.

Es fundamental conocernos, identificar situaciones, personas y actitudes que llevan a que las emociones no saludables se presenten, pero, sobre todo, cómo controlarlas y cómo prevenir el daño al cuerpo.

Utilizar herramientas que se tienen a disposición para cambiar los estados de ánimo, para pasarnos de una emoción no saludable a una emoción saludable.

Cajal afirma que las enfermedades, el cansancio, la discapacidad y otras situaciones pueden generar actitudes y emociones no saludables. Según la citada autora, cuidar la alimentación, hacer ejercicio regularmente y seguir las recomendaciones que no se cansan de exponer los entes de la salud es fundamental, pero, además, poner atención a la dimensión mental para que el cuerpo reciba con claridad los mensajes que se envían y tener la placentera armonía, ese diálogo que menciona Cajal que es fundamental cuando el cuerpo y la mente se entienden, cuando las emociones se reconocen, se experimentan y el cuerpo las ubica, las disfruta.

Mercola enfatiza que la salud no se puede separar de las emociones, cada sentimiento que se vive afecta alguna parte del cuerpo y genera estrés que tiene repercusiones en el sistema inmunológico, los niveles de azúcar en sangre, el equilibrio hormonal y más.

Además, Esquivel se refiere a dos tipos de emociones: las no saludables como odio, ira, tristeza, temor y otras, las cuales tensan, entorpecen el flujo de energía, debilitan, dificultan el funcionamiento de los órganos, la asimilación de ideas, la transmisión de información de una célula a otra. En tanto las saludables: amor, alegría, felicidad relajan, liberan energía, refuerzan el sistema inmunológico, propician la transmisión de información entre células, la energía, las alertas y agudizan la capacidad de aprendizaje.

Somos seres integrales, necesitamos escuchar las señales del cuerpo encontrar armonía, recurrir a emociones saludables para vivir más y vivir mejor.

Delia E. Villalobos Álvarez M.S.c., [email protected], Presidenta Junta de Protección Social



Noticias relacionadas

VEA MÁS



Comentarios

COMENTAR