Domingo 22 de Julio, 2018

Desafiar el deterioro cognitivo

16 de abril, 2018

Delia Villalobos

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Mantener las capacidades físicas, mentales, sociales y emocionales, una vida productiva, independiente y dibujada de calidad son preocupaciones y temas de constante estudio de parte de expertos y de las mismas personas adultas mayores que, conscientes de los cambios que se dan en el curso de vida, añoran vivir más pero también vivir con calidad.

Las conclusiones que se aportan con insistencia destacan el autocuidado que invita con urgencia a un estilo de vida saludable que proteja y permita prevenir situaciones y enfermedades que impliquen alejarse del envejecimiento activo.

El deterioro cognitivo es la pérdida de funciones como memoria, atención, velocidad de procesamiento, lenguaje, cálculo y otras, según Díaz Henche.

La cita recopilada por González comenta que es “un proceso normal del envejecimiento que se explica en la reducción del tamaño del cerebro, de la plasticidad y los olvidos como visita frecuente desde los 50 años”.

Sin embargo, no todo deterioro cognitivo debe ser asumido como normal y los especialistas tienen la última palabra al elaborar los diagnósticos para concretarlo y para señalar el tratamiento que procede.

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Gómez identifica algunas situaciones que pueden ser indicio de deterioro cognitivo entre las que destaca fallos frecuentes de memoria, problemas para aprender cosas nuevas, dificultad para encontrar las palabras que ocupan para expresar, abandonar tareas cotidianas o hacerlas de manera incorrecta, desinterés, aislamiento, decaimiento y desconcentración.

 La importancia que se adjudica a evitar factores de riesgo que son señalados una y otra vez por el peligro que encaran para la temida enfermedad de Alzheimer, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, no deben pasar inadvertidos, por el contrario deben sentarse con cada familia, con cada persona en la cotidianeidad.

González acude a un estudio realizado en Minnesota donde se comprobó que el ejercicio en personas mayores de 65 años reduce “en un 32% la probabilidad de padecer Deterioro Cognitivo Leve, y se reduce en un 39% en aquellos que empiezan a realizarla a una mediana edad (55-65)… Los resultados también demostraron que entre más joven se comience a practicarlo menos probabilidad se tiene de padecer estas enfermedades”.

Cancino y Rehbein agregan que “diferentes investigaciones han detectado asociaciones positivas entre el envejecimiento cognitivo y el nivel educativo, concluyendo que la calidad y la duración de la escolarización influyen de manera directa en el funcionamiento cognitivo global y en la reserva cognitiva.
Aportan además que deben cuidarse otras situaciones que acompañan con frecuencia el sendero de las personas adultas mayores influidos por situaciones que deben retar; destaca la ansiedad, depresión, irritabilidad, apatía y otros que pueden aumentar las posibilidades que promuevan el deterioro cognitivo.

Uno de los aspectos más destacados en el envejecimiento activo es el relacionado con la participación social: reencontrarse, rememorar, revivir, fortalecer la identidad, las ilusiones, la autoestima, descubrir nuevos temas de conversación, actividades, ocio, expresar emociones, olvidarse de lo que arrebata armonía y tanto, que por espacio no se puede anotar aquí.

 Un increíble remedio que aleja las enfermedades aumenta la capacidad intelectual y con esta, la función ejecutiva, esa que describe González como “anticipar y establecer metas, elaborar planes y programas, iniciar actividades mentales y efectuarlas eficientemente”.

Pero lo que más sorprende de esta maravillosa terapia de compartir con otros, de tener una activa y realizadora pueda generar tantos beneficios como los comprobados por especialistas de Sanyres (centros españoles de atención) “ayudar a los mayores a mantener sus amistades y a crear otras nuevas, con quien puedan compartir aficiones y experiencias sin duda depara más felicidad, aumenta su independencia, mejora sus habilidades y disminuye el riesgo de padecer deterioro cognitivo”.

Como si fuera poco, las relaciones con otras personas como señala Curto mantiene la reserva cognitiva, esa habilidad del cerebro para tolerar o compensar mejor los efectos de las patologías asociadas a la demencia.

Usted lo sabe solo tiene que decidirse, aprovechar las oportunidades, se trata de una medicina accesible con múltiples y deliciosos sabores con precio valiosísimo: comparta con familiares y amigos, busque espacios para conversar, compartir, invente cualquier actividad, disfrute de esos encuentros para vivir más y vivir mejor.

Delia E. Villalobos Álvarez M.S.c. / Presidenta Junta de Protección Social / [email protected]



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