Sábado 22 de Setiembre, 2018

Llevarse bien con los demás

09 de julio, 2018

Delia Villalobos

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Vivir bien con las personas que compartimos en la familia, el trabajo, el centro de estudios, y muchos sitios que se frecuentan y son parte de ese entorno que ocupamos, es más que una aspiración que todas las personas acarician.

Es un sueño que se hace realidad cuando entendemos lo que llevamos y lo que traen esas personas, cuando saludamos, agradecemos, reconocemos, comprendemos y mucho más, que hacen la gran diferencia.

Son habilidades sociales que promueven relaciones saludables y realizadoras, que espacios, que generan calidad de vida, ganas de salir de la cama, ilusión por la vida y que, sin explicación de ninguna naturaleza, con frecuencia dejamos de lado.

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Los que estudian este increíble tema que nos cuestiona a todos, plantean que la capacidad de escuchar y la empatía juegan papeles determinantes.

Según Navarro “las habilidades sociales no son innatas. Son hábitos adquiridos y por lo tanto pueden mejorarse a base de conocerlas y practicarlas. Este autor señala que la base que sustenta las relaciones con otras personas son el autoconocimiento y la autoestima, que necesitamos conocer quiénes somos, qué queremos, qué nos gusta y qué nos incomoda; es también importante reconocernos con objetividad, valorar las capacidades y poner en raya las debilidades, aceptando que somos personas que podemos mejorar. 

Practicar los me aprecio, me acepto, que deben acompañarnos para valorar y disfrutar a los demás. Se trata como afirma Villegas “de potencializar fortalezas y evitar que las debilidades nos limiten”.

Otro ingrediente que mencionan los especialistas es el control emocional, esa capacidad que Bisquerra describe como regulación emocional, misma que se evidencia cuando entendemos la relación que se da entre emoción, cognición y comportamiento: tener herramientas para enfrentar situaciones que nos retan, capacidad para generar emociones saludables (alegría, amor, felicidad, gozo, entre otras), expresar emociones según las situaciones que nos rodean, comprender que en muchas ocasiones, el estado emocional no es congruente con lo que  expresamos.

Bisquerra relata que la regulación emocional es determinante y no solo es parte de las competencias emocionales sino de la necesidad de regular pensamientos y emociones, cita la prevención de emociones como la ira, violencia, comportamientos de riesgo entre otros que afectan la salud y las relaciones con los demás.

Para Villegas implica entender nuestros sentimientos, de dónde vienen y cómo expresarlos adecuadamente. “No mantendremos relaciones saludables a menos que podamos controlar nuestras emociones, comunicar nuestros sentimientos de una manera constructiva”.

No podía dejar de lado lo que agrega Navarro pues es un elemento que marca la gran diferencia en las relaciones con personas, la empatía, la conexión que disfrutamos al ponernos en el lugar de los otros, cuando conectamos emociones, cuando las relaciones son cercanas, cuando se aprende a reconocer que las expresiones verbales y las no verbales entran en escena y pueden provocar comodidad, pero también incomodidad.

Establecer relaciones con los demás genera un torbellino de pensamientos, emociones y comportamientos que de una u otra manera nos delatan.  Para hacerlo sanamente, los especialistas invierten tiempo y conocimientos para que aprendamos a expresar de manera saludable, para comprender la riqueza de esas vivencias que nos acercan en cada conversación, en cada encuentro, con cada gesto que ponemos en la cara y el cuerpo, con palabras, son espacios que pueden generar múltiples beneficios o emociones que afectan la salud.

Disfrutar las relaciones con los demás aporta a la salud, a la realización. A vivir más y vivir mejor.

*Catedrática jubilada UNA



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Comentarios

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Incrédulo (09/07/2018)

Solo esta señora se cree lo que dice, que lejos está de lo que escribe a lo que practica. Esta es la persona más prepotente,soberbia y mentirosa. Nada más de preguntar por las instituciones donde la han puesto. Es una ignorante y nada creíble. Gracias a Dios que la quitaron de donde estaba estaba y que ya no hay que verla los Domingos donde se aprovechaba del espacio televisivo para impulsar su ego.

Incrédulo (09/07/2018)

Solo esta señora se cree lo que dice, que lejos está de lo que escribe a lo que practica. Esta es la persona más prepotente,soberbia y mentirosa. Nada más de preguntar por las instituciones donde la han puesto. Es una ignorante y nada creíble. Gracias a Dios que la quitaron de donde estaba estaba y que ya no hay que verla los Domingos donde se aprovechaba del espacio televisivo para impulsar su ego.