Jueves 15 de Noviembre, 2018

Desaprendiendo el machismo

08 de julio, 2018

Adriana Álvarez

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El machismo lo aprendemos desde la infancia. Lo aprendemos desde que se nace. Si es niña, le regalamos ropa rosada y al niño ropa celeste, haciendo de esta forma la primera identificación de género para luego definir entonces cómo trataremos a esa persona y que será socialmente aceptado dependiendo de si es mujer u hombre. Para el primer año las probabilidades de que le regalemos a la niña una muñeca son muy altas, igual que regalarle al niño un carrito.

Para los dos años le estaremos diciendo princesa y bella a ella, mientras que al niño le diremos campeón y líder.

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Estos conceptos con los cuales crecemos, asociados erróneamente con lo que significa ser mujer y ser hombre, dañan a ambos sexos, incluso a los hombres; pero además son los que están detrás de la violencia de género. Lo más triste del machismo es que está presente en todo lo que leemos, vemos y hablamos, en el ámbito laboral y personal, pero además lo toleramos y lo celebramos.

El machismo nos afecta a todos y todas: a la mujer que desea trabajar, pero se le critica por no desear estar en casa cuidando a sus hijos; al hombre, obligándolo a ser el proveedor exclusivo de su familia. Le afecta también a la muchacha que se mira al espejo y se siente fea y gorda; como al joven que debe pelearse a golpes para demostrar que es un “hombre”. Afecta a la niña que quiere jugar fútbol, y no la dejan; y al niño que quiere llorar y no se le permite.

Aplaudo por lo tanto iniciativas como la de nuestra ministra de la Condición de la Mujer, doña Patricia Mora, quien junto con su equipo en el Inamu tienen un plan piloto en el cual se desarrolla una guía didáctica con la cual los docentes de preescolar puedan aprender sobre la igualdad y estereotipos, así como prevenir la violencia en el día a día.

Es fundamental que desde las primeras etapas de nuestros prescolares, logremos que ellos desaprendan el machismo, replanteando lo que se asocia con ser hombre y con ser mujer.

La necesidad de desaprender el machismo se hace imperativa si tomamos en cuenta que en los últimos 10 años, 292 mujeres han muerto en mano de sus parejas, y tristemente, al 13 de abril de este año se contabilizaban 19 muertes adicionales, según datos del Observatorio de violencia de género del Poder Judicial.  

A estas tristes estadísticas hay que sumarle la gran cantidad de denuncias por violencia doméstica que se han generado en las últimas semanas a raíz del mundial de fútbol.

Es necesario hacer un cambio como sociedad y los niños y niñas son en este momento nuestra mejor apuesta para lograrlo, sin estereotipos, más igualitaria y con paz para nuestras mujeres.

*Empresaria y coach de mujeres

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