Viernes 14 de Diciembre, 2018

Tierra fértil: Sandía bagaceña en riesgo

10 de agosto, 2018

Fabio Vega

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Según datos, durante 2017 Costa Rica fue el segundo exportador de sandía, después de Guatemala, en Centroamérica, con destinos específicos a Estados Unidos, Holanda, Bélgica y Reino Unido. En el último sexenio, el mercado norteamericano fue el del mayor crecimiento al pasar de un 8 a un 56 por ciento. Cifras alentadoras acerca de la comercialización de un producto que el año pasado representó en ventas un total de $68 millones para los centroamericanos, incluidos los ticos con $22 millones.

Pues bien, en número azules todo parece indicar que la producción de sandía en el país es alentadora para la agroexportación. Sin embargo, para algunos cosechadores, el futuro inmediato es desalentador, sobre todo para agricultores de Bagaces, uno de los cantones de mayor producción de esta fruta, donde cerca de un millón de kilos están hoy en riesgo de perderse, aparentemente por causa de la importación, que suple las necesidades del consumidor.

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De acuerdo con la diputada Mileidy Alvarado (Restauración Nacional), los productores de sandía del país están siendo golpeados fuertemente por el ingreso ilegal, supuestamente procedente de Nicaragua, desde donde arriban, al parecer, sin pagar aranceles.

Tal situación, comentó la legisladora cristiana, la llevó a reunirse con el jerarca del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Renato Alvarado, comprometiéndose este a tomar medidas como la aplicación de una eventual salvaguardia para frenar las importaciones, controles en el Centro Nacional de Abastecimiento y Distribución de Alimentos (Cenada), donde posiblemente llegan esos cargamentos a desembarcarse en sus galpones; y a ejercer controles sanitarios fronterizos.

Denunció la diputada guanacasteca que transportistas del producto evaden los puestos de pesaje, como el de Cañas, al circular por la carretera hacia Santa Cruz para, aparentemente, buscar salir al cruce de Limonal.

El caso de la sandía es un capítulo más de una novela conocida en el sector agrícola, como ocurrió con la importación de otros productos, a los que el Gobierno debió aplicarles instrumentos de defensa comercial para detener o controlar las importaciones masivas, empero, principalmente, para proteger al productor nacional.

Esperamos que el ministro Alvarado se zoque la faja y haga efectivo sus compromisos de reforzar los controles en zonas limítrofes con Nicaragua; en Cenada, y recurra al uso de instrumentos de defensa comercial como la salvaguardia para aminorar el ingreso de sandía. En cuanto a lo sanitario, los controles se ejercen, lo que indica que hay caminos fantasmas por donde ingresa la fruta.

En fin, la sandía, con propiedades nutricionales como tener efectos antioxidantes y de protección contra el cáncer de próstata, además, según los especialistas, de suplir con un par de tajadas un vaso de agua, es un medio de subsistencia para cientos de familias que encuentran, alrededor de este cultivo, sus fuentes de empleo. Los productores nacionales y sobre todo los bagaceños, tendrán en la legisladora de Cañas, a una fiel defensora. La sandía bagaceña está en riesgo.



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