Viernes 18 de Enero, 2019

Todo el año en navidad

24 de diciembre, 2018

Delia E. Villalobos Álvarez

[email protected]

Estamos en navidad, el tiempo de Adviento nos permitió caminar con fe y esperanza la vereda de la preparación para celebrar la mejor fiesta del año.

Lea: Este maravilloso tiempo

Festejamos el nacimiento de Jesús, el amor en su máxima expresión, el perdón que regala vida eterna, la placidez que calma dudas, miedos, angustia, la alegría que apuesta vida, el aliento para continuar y tanto, que las palabras se quedan pérdidas.

Hoy celebramos la gran fiesta, queremos que Jesús sea el centro, el invitado principal y que, la familia, encuentre el verdadero sentido de esta increíble luminaria que la sociedad globalizada reta, para robar su verdadero sentido.

Esta conmemoración es un tiempo en el que, sin mediar explicación lógica, detallamos como por arte de magia una especie de confabulación entre el clima, el cielo, la naturaleza, el viento y hasta las emociones que experimentan las personas. Es extraño pero maravilloso, compartimos sensibilidad, solidaridad y ganas rebosadas por coincidir, por abrazar, por desear el bien, por demostrar todo lo que encierra el añorado afecto.

Al leer lo que el Papa Francisco escribió en estos días no me aguanté las ganas de compartir algunos pasajes.

Nos pidió ser felices por la navidad, “santos normales” no de los que vemos en las estampitas, pedir perdón por los pecados y dejarnos contagiar por la presencia de Jesús.

Describió de manera sencilla, pero a la vez profunda que la “Navidad es la revancha de la humildad sobre la arrogancia, de la simplicidad sobre la abundancia, del silencio sobre el alboroto, de la oración sobre "mi tiempo", de Dios sobre mi "yo".

“Celebrar la Navidad es hacer como Jesús, venido para nosotros, los necesitados, bajar hacia aquellos que nos necesitan. Es hacer como María: fiarse, dócil a Dios, incluso sin entender lo que Él hará. Celebrar la Navidad es hacer como José: levantarse para realizar lo que Dios quiere, incluso si no está de acuerdo con nuestros planes”.

Es la invitación para una navidad diferente “la de la voz silenciosa de Dios que se enfrenta al estruendo del consumismo”. La que no admite que “la mundanicemos que nos olvidemos del Festejado, como entonces, cuando "vino entre los suyos, y los suyos no le recibieron".

Pero más sentido encontramos en esta época de agasajo y trasformación, si como describe el Papa Francisco “será Navidad si, como José, daremos espacio al silencio; si, como María, diremos "aquí estoy " a Dios; si, como Jesús, estaremos cerca de los que están solos, si, como los pastores, dejaremos nuestros recintos para estar con Jesús. Será Navidad, si encontramos la luz en la pobre gruta de Belén”.

La navidad no es buscar y dar regalos para justificar tanto que olvidamos, posponemos y pasamos de lado, navidad es aprovechar esa sensibilidad inexplicable que nos toca el alma para acercar esperanza, amor por los demás, ganas de cambiar y de perdonar.

Navidad es compartir lo que tenemos, pero, sobre todo, acompañar, regalar sonrisas, olvidar lo que duele, estrechar manos y repartir abrazos, expresar cuanto queremos, con humildad, con bondad, con la firme ilusión que regala la paz.

“Para vivir la Navidad debemos transformar, con el amor, nuestros corazones en el pesebre; con la oración, nuestras casas; y con el bien, nuestros caminos en oasis”.

“Alegrémonos porque el Señor está cerca de nosotros y viene a traernos la reconciliación”. Ayer iluminamos la cuarta vela de la corona que durante el tiempo de Adviento nos llenó el corazón para preparar el nacimiento de Jesús que viene a “traernos alegría y esperanza”.

Solo así usted y yo podremos construir la verdadera navidad, la que perduremos todo el año, para vivir más y vivir mejor.

 



Noticias relacionadas

VEA MÁS



Comentarios

COMENTAR

Simon (28/12/2018)

Magnifico

Rolando (26/12/2018)

Gracias doña Delia por sus artículos. Gracias por no tener temor de escribir y compartir la fe. Y gracias a la Prensa Libre, que haciendo cierto su nombre, permite la libre expresión. ¡Feliz Navidad!