Viernes 22 de Marzo, 2019

Educación definida por las empresas

09 de enero, 2019

Luis Fernando Allen Forbes

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El mercado laboral costarricense enfrenta actualmente un desajuste entre lo que necesita la industria y lo que hay en el mercado. Existe una oferta de trabajo joven, con pocas calificaciones técnicas, académicas y con poca experiencia laboral, que continúa aumentando el desempleo juvenil.

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El sector privado puede intervenir a través de la donación directa de recursos, tiempo o gestión cuyos procesos y formas de acción aporten a su sostenibilidad y rendimiento. Puede hacerlo con la implementación o apoyo a programas, proyectos o estrategias para mejorar las oportunidades de la población en edad escolar en los sistemas formales y también en la educación informal.

Las insuficiencias en la formación de los graduados universitarios para enfrentar con calidad sus funciones profesionales en las empresas en las que deben desarrollar su vida laboral se derivan, fundamentalmente, de las debilidades de una relación universidad-empresa que pueda cumplir con eficiencia y eficacia este cometido.

No obstante, la educación superior ha ido ganando terreno en la formación en el trabajo de sus estudiantes, encontrándose que en muchos países, aunque el tiempo que se dedica a la actividad laboral y las formas de hacerlo son aún insuficientes, esta concepción constituye ya una realidad.

En el trabajo de formación de los profesionales, es una necesidad su vinculación a las empresas para que se enfrenten desde el pregrado con los problemas reales de la producción y los servicios. Esta vinculación parte de la estrecha relación que debe existir entre el centro de estudios y el centro de trabajo, y es aquí donde aparece una resistencia considerable, reflejada en casi toda la literatura que trata el problema.

La preocupación por la calidad de los estudios arranca de la idea de que los estudiantes de nivel superior de un país forman parte de su riqueza, son bienes del más alto valor para toda la sociedad, dado los roles que al graduarse están llamados a desempeñar en el seno de la misma.

Es de interés público asegurar la calidad de los estudiantes. Incluso en el futuro, las universidades van a ser juzgadas o evaluadas más por la calidad de sus alumnos que por la calidad de sus profesores, como consecuencia del énfasis que hoy día se pone en los procesos de aprendizaje más que en los de enseñanza.

Si el interés es desarrollar un sólido sistema de formación profesional concertada, la implicación de las empresas es vital, lo cual es fácil de decir y formular como objetivo deseable, pero bastante más complicado de llevarlo a la práctica y de hacerlo realidad.

Finalmente, en la conveniencia de establecer vínculos entre las universidades y las unidades productivas y de servicios, es indispensable tomar en cuenta las posibilidades de la universidad en contribuir con sus recursos y su personal a formar excelentes profesionales en materia de conocimientos o de aplicación de nuevas tecnologías.

 



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Comentarios

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Juanito Mora (09/01/2019)

Todas las universidades públicas de este país deben.de ser cerradas, no sirven para nada, los profesionales que salen de ahí si es que se les puede llamar así son pura mierda.