Sábado 06 de Junio, 2020

"Vendo mecha": Así vendían marihuana en casa

Caen narcos en Cartago.
Manuel Estrada18 de enero, 2019 | 01:39 PM

Oficiales de la Policía de Control de Drogas (PCD) desarticularon una organización familiar y detuvieron  a ocho personas como sospechosas de vender todo tipo de estupefacientes en barrio San Rafael de Quircot de Cartago.

La policía realizó una serie de allanamientos, donde capturaron al líder de la estructura criminal identificado como de apellidos Rojas Calderón, conocido como Tato y con antecedentes por asalto y femicidio.

En una de las viviendas se ubicó un rótulo en la ventana donde decía “vendo mecha” y un centro de monitoreo que recibía las imágenes de una cámara de seguridad instalada en un punto estratégico para vigilar a los adictos que se aproximaban a uno de los mayores puntos de distribución de la zona, sin embargo, los oficiales no fueron detectados a su ingreso. 

Foto: PDC

 

Otro de los miembros es de apellidos Arce Brenes, de 46 años, conocido como Cheo y principal vendedor de cocaína del grupo; Ramírez Durán, de 19 y conocido como Chacal, encargado de la distribución marihuana, y Jiménez Méndez, de 19, conocido como Scrapi.

A ellos se les suma, Arce Ramírez, de 20 años, un hijo de Cheo y vendedor de drogas; Villalobos Ramírez, de 20 y con el alias de Mateo, quien se desempeñaba como vendedor de cocaína.

Foto: PDC

 

Además de sus colaboradores apellidados Jiménez Méndez, de 30 años, alias Chata, considerado uno de los mayores vendedores de marihuana de la zona.

La policía decomisó 50 pesos mexicanos, $13 y ¢364.250 producto de las ventas diarias, 187 puchos de marihuana, 147 dosis de cocaína, 305 piedras de crack y utensilios para la fabricación de la misma dentro de la casa. Así como 2 plantas de marihuana de 30 centímetros de altura y 9 municiones.

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LAZO FAMILIAR

Fue a mediados de junio del año pasado, cuando los antidrogas iniciaron las pesquisas contra la venta de narcóticos que se desarrollaba cerca de una capilla de velación y que era dirigida por los hermanos Jiménez Méndez.

Foto: PDC

 


El presunto jefe del grupo contaba con sus socios, quienes tenían roles de venta y lugares almacenamiento en centros educativos y lugares de esparcimiento como parques y canchas de fútbol.

Los adictos y otras personas que se acercaban a la casa que servía de centro de operaciones era monitoreada por una cámara de seguridad que colocaron en un punto estratégico con el fin de obtener visibilidad y controlar a sus enemigos.

Un total de nueve llamadas fueron realizadas ante la línea confidencial y gratuita 1176, donde denunciaron las transacciones que realizaban los narcos a cualquier hora del día, incluso llegaba gente ajena al barrio que ocasionaban robos, asaltos y pleitos que mantenían en vilo a los pobladores.



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Comentarios

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pueblo (18/01/2019)

y aun asi la policia duro meses en caerles aun asi hicieron plata mucho tiempo al igual q con la cocaina la policia esta detras del palo

Danny Lopiz (18/01/2019)

Buajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja , me hicieron el día, no sé si pensar que son muy idiotas o muy descarados, que lacras.