Viernes 06 de Diciembre, 2019

El síndico municipal

02 de mayo, 2019

Sergio Araya Alvarado / Politólogo

[email protected]

En el marco de las autoridades municipales costarricenses de elección popular, figura un cargo asociado con el último eslabón de la división político-administrativa del país, como lo es el Distrito Administrativo.

Lea: El regidor municipal

Poco conocido mediáticamente, ejerce su rol en una doble dimensión.

En el ámbito del cantón del que forma parte el distrito respectivo sobre el que recae su jurisdicción, le representa en el seno del Concejo Municipal, con voz, pero sin voto y a escala de su territorio específico, le corresponde ser parte activa en la réplica del órgano colegiado de gobierno municipal, identificado como Concejo de Distrito.

Electo popularmente desde su advenimiento, es empero recién con el nuevo Código Municipal aprobado en 1998, que comienza a tener un significado diferenciado, especialmente observado en la segunda dimensión apuntada en el párrafo anterior.

Junto a los cargos restantes del Concejo de Distrito, cuatro en total por concejo, conforman el mayor porcentaje de puestos a elegir el día 2 de febrero de 2020.

A saber: de los 6.138 en proceso de escogencia, son 4796, incluyendo sus respectivas suplencias, equivalente al 78.13% del total de cargos sometido a escrutinio popular.

Por su número y por el radio de acción territorial específico que cubren, tienen un mayor grado de incidencia en la complejidad inherente al proceso electoral del que forman parte, reflejado en el diseño, confección e impresión de papeletas distintas, a razón de una por cada distrito administrativo existente en la actualidad.

A diferencia de la figura de la regiduría, su distribución es igualitaria en cada uno de los 486 distritos en los que se desagregan los 82 cantones del país.

No obstante que su misma existencia se consagra en el artículo 172 de la Constitución Política y a pesar del grado de dificultad en la logística de los comicios que su sola presencia implica;  o de la relevancia que tuvo su elección a partir de la entrada en vigor del actual Código Municipal, expresado en la simultaneidad de su escogencia con la  de la Alcaldía Municipal en el mes de diciembre del año electoral respectivo, tal y como ocurrió en 2002, 2006 y 2010, previo a la decisión de integrar la elección de la totalidad de los puestos en comicios de medio periodo, a partir de 2016, son escasas las referencias en dicho cuerpo normativo alrededor de tópicos como: su naturaleza, competencias, funciones, límites y requisitos inherentes a su ejercicio.

La primera referencia explícita a la figura de la sindicatura se observa en el artículo 29, donde se señala la fecha en que tomarán posesión de su cargo. Huelga indicar que su mención es accesoria, toda vez que la norma citada centra su atención en desarrollar la dinámica procesal relacionada con la conformación e instalación del Directorio Municipal, de resorte exclusivo de las regidurías.

En el artículo 30 se define el monto pecuniario recibido al ejercer la vocería del distrito en las sesiones del Concejo Municipal.

Indica el texto que: Los síndicos propietarios devengarán por cada sesión remunerable a la que asistan, el cincuenta por ciento (50%) de la dieta que devenguen los regidores propietarios. Los síndicos suplentes devengarán la misma dieta cuando sustituyan a un síndico propietario, con base en el artículo anterior. Cuando no estén sustituyendo a un propietario y se encuentren presentes durante toda la sesión, devengarán un veinticinco por ciento (25%)de la dieta de un regidor propietario. (TSE, 2019)

En ese mismo artículo se amplía al síndico y a la síndica, la regulación correspondiente a la regiduría, en materia de otorgamiento de viáticos y en lo concerniente a la fórmula de cálculo y ajuste de la dieta antes citada.

En el artículo 32 se le incluye junto al Alcalde Municipal y los regidores, en los casos en que puede ser sujeto de licencia sin goce de dieta.

El artículo 49 refiere a la posibilidad del síndico de sumarse a las comisiones especiales que pueden ser integradas por el Concejo Municipal. Paradójicamente en ese mismo artículo se desarrolla el tema de las comisiones permanentes de trabajo que cada Municipalidad debe poseer, aunque en lo tocante a su conformación únicamente se alude al cumplimiento del principio de representación proporcional de los distintos partidos políticos que hagan parte del respectivo Concejo Municipal.

El ordenamiento jurídico competente desarrolla un capítulo específico en torno al Concejo de Distrito, en el que, a pesar de jugar un rol estratégico de enlace con su homólogo municipal, por su potestad de intervenir con voz, pero sin voto en sus sesiones, pocas menciones específicas se hacen de la figura del Síndico.

Específicamente se alude al síndico, propietario y suplente, en el artículo 55 donde se le menciona como un integrante más del Concejo de Distrito. Deviene en un hecho extraño que la función de enlace con el Gobierno Municipal antes referida, no le confiere la posibilidad de regentar este órgano colegiado a escala distrital.

Como parte del Concejo de Distrito, se consigna en el artículo 56 del Código Municipal el requisito de la residencia en el distrito administrativo para aspirar a ejercer el cargo. En ese mismo punto de la norma, se amplía a quienes conforman el órgano, lo estipulado en el artículo 22, alrededor de esta materia para el Regidor.

Asimismo, sus funciones en su condición de integrantes del Concejo de Distrito no difieren en lo absoluto de las asignadas al resto de sus miembros y que se consignan de manera literal:

A saber:

Los Concejos de Distrito tendrán las siguientes funciones:

a) Proponer ante el Concejo Municipal a los beneficiarios de las becas de estudio, los bonos de vivienda y alimentación, y las demás ayudas estatales de naturaleza similar que las instituciones pongan a disposición de cada distrito.

b) Recomendar al Concejo Municipal el orden de prioridad para ejecutar obras públicas en el distrito, en los casos en que las instituciones estatales desconcentren sus decisiones.

c) Proponer al Concejo Municipal la forma de utilizar otros recursos públicos destinados al respectivo distrito.

d) Emitir recomendaciones sobre permisos de patentes y fiestas comunales correspondientes a cada distrito.

e) Fomentar la participación activa, consciente y democrática de los vecinos en las decisiones de sus distritos.

f) Servir como órganos coordinadores entre actividades distritales que se ejecuten   entre    el   Estado, sus instituciones y empresas, las municipalidades y las respectivas comunidades.

g) Informar   semestralmente   a   la   municipalidad   del   cantón   a   que  pertenezcan, sobre el destino de los recursos asignados al distrito, así como de las instancias ejecutoras de los proyectos.

h) Recibir toda queja o denuncia, que sea de su conocimiento, sobre la ilegalidad o arbitrariedad de una actuación material, acto, omisión o ineficiencia de las personas funcionarias públicas, trasladarla ante el órgano o ente público que corresponda y darles seguimiento, hasta la resolución final, a los casos que lo ameriten.

i) Las funciones que el Concejo Municipal delegue por acuerdo firme, conforme a la ley. (TSE, 2019)

El abordaje laxo de la figura del Síndico a lo largo de la Ley respectiva se consolida con lo estipulado en su artículo 58 al subsanar vacíos u omisiones en la letra formal, aplicando el principio jurídico de la supletoriedad, al indicar: En lo conducente, serán aplicables a los síndicos las disposiciones de este título respecto de requisitos, impedimentos, prohibiciones, reposición, juramentación y toma de posesión del cargo de los regidores. (TSE, 2019)

Sobre la forma en que son electos, huelga señalar que coincide con el de la alcaldía.

El artículo 202 del Código Electoral establece el sistema de mayoría relativa, agregando que en caso de empate de votos entre dos o más aspirantes, se escogerá al de mayor edad.

En tan sensible materia, sí se establece una diferencia con respecto a los restantes integrantes del Concejo de Distrito, los cuales serán electos mediante el sistema de representación proporcional.

Resulta nuevamente en otra paradoja que, a pesar de la diferencia existente en la forma en que son escogidos, en la práctica, salvo su derecho a asistir con voz y apercibimiento de una dieta a las sesiones del Concejo Municipal, no posea competencias diferentes al resto del Concejo de Distrito, ni siquiera la potestad de liderarlo.

De lo antes esbozado se desprende que la figura del síndico se mueve en un área difusa, amplificada con la incorporación de las concejalías de distrito al organigrama político del régimen municipal.

A manera de hipótesis, bien podría ser esta suma de factores que se ciernen sobre las sindicaturas y las concejalías de distrito, una de las causas más relevantes que inciden en la alta cifra de renuncias y abandono injustificado de la responsabilidad, observable a lo largo de la historia y que es proporcionalmente mayor al registrado por el resto de autoridades municipales.

No obstante, en tanto tales aspectos son revisados y, eventualmente rectificados en sede legislativa, desde la perspectiva ciudadana deviene en un deber prestar igual atención a su escogencia, así como a la identificación de quienes aspiran a ejercer tales posiciones dentro del engranaje de la estructura de poder pública de alcance local.

 



Noticias relacionadas

VEA MÁS



Comentarios

COMENTAR