Domingo 22 de Setiembre, 2019

La dimensión espiritual sí cuenta

24 de junio, 2019

Delia E. Villalobos Alvarez M.S.c.

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Cuando hablamos de salud y de atención integral, la dimensión espiritual también cuenta, especialmente si de personas adultas mayores se trata, así lo demuestran estudios que evidencian profundidad de este componente en la calidad de vida.

La mayoría de las personas adultas mayores ostenta la espiritualidad y la religión como determinantes en la construcción del proceso de envejecimiento; se relacionan con un ser superior por diversos medios: conversaciones, oraciones, reflexiones, pensamientos y oficios, según sus convicciones.

Kaplan y Berkman señalan que “el nivel de participación religiosa de los ancianos es mayor que en cualquier otro grupo de edad. … La comunidad religiosa es la mayor fuente de apoyo social fuera de la familia, y la participación en organizaciones religiosas es el tipo más común de actividad social voluntaria”.

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Petersen describe la espiritualidad “como un conjunto de sentimientos, creencias y acciones que suponen una búsqueda de lo trascendente, sagrado o divino, y contribuye a dar un sentido y propósito a la vida”.

Otros autores como Rivera-Ledesma y Montero-López opinan que “la religiosidad es de naturaleza social, y son un conjunto de conocimientos, ritos, normas y valores que rigen la vida de un individuo que está interesado con la divinidad, pero que la espiritualidad es singular, especifica y personal, que se caracteriza por un sentimiento de integración con la vida y se vive como la experiencia de lo divino”.

Importante comprender que la espiritualidad es una experiencia íntima de cada persona, se vincula con la concepción de mundo, con creencias, fe, valores, relaciones, naturaleza y mucho más que no se alcanza a describir.

La religión es la praxis que se hace de la concepción y visión de realidad con las personas que se congrega para compartir, integrarse, renovarse y hasta extender las certidumbres que permiten crecimiento espiritual.

Para Petersen “se puede sostener que ser religioso es a menudo ser espiritual… pero el ser espiritual no implica necesariamente ser religioso”. Aporta además que el Instituto Nacional para el Cáncer de Estados Unidos dibuja la espiritualidad como profundos sentimientos y creencias, a menudo religiosas, que incluyen una sensación personal de paz, propósito, conexión con otros, y creencias acerca del significado de la vida.

Como en otros temas que se ponen en el tapete se busca el significado que tiene en la existencia y la convivencia de las personas adultas mayores y por ello, viene como anillo al dedo lo enseñado por Delgado que describe que la conjunción espiritual “puede mejorar la satisfacción con la vida o facilitar la adaptación a determinadas situaciones problemáticas … a lo que agrega que las creencias religiosas y espirituales contribuyen a la habilidad para enfrentar efectivamente enfermedades, discapacidades y eventos vitales negativos”.

Koenig, & Larson plantean beneficios de estas convicciones: mayor control de la presión arterial, menos hospitalizaciones, menor abuso del alcohol y drogas, mejor sistema inmune, rápida recuperación de enfermedad, menor presencia de ansiedad y depresión, disminución de enfermedad cardiovascular y cáncer, bajos niveles de estrés y menor temor a la muerte.

Erikson después de la publicación de su teoría en el 2000 incluye otra etapa para “integrar a personas de 80 y 90 años, define como logros la esperanza (al igual que en la primera) y la fe, tomando esta última como la convicción de algo trascendental, o simplemente algo que no se ve”.

Tornstam por su parte plantea que en este proceso de vida “ocurre la gerotrascendencia… un cambio en la metaperspectiva, desde una visión de mundo materialista y pragmática a una más cósmica y trascendente”.
No cabe duda la dimensión espiritual y la religión cuentan, para vivir más y vivir mejor.

*Catedrática jubilada UNA


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Comentarios

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Rodrigo (25/06/2019)

Excelente artículo... Lástima que el "Ministrillo" de educación no tenga la capacidad de comprenderlo para que la Espiritualidad y Filosofía sean abordadas seriamente en las aulas... A cambio sólo vemos que adoctrinan con "ideologías" absurdas que denigran al ser...