Martes 17 de Setiembre, 2019

Por su cerebro: muévase

08 de julio, 2019

Delia Villalobos

[email protected]

Moverse es cuidar y mantener la salud y, por ende, construir un proceso de envejecimiento para disfrutar.

Los especialistas no cesan de investigar y revelar tantos beneficios que en cada rincón del cuerpo y de la mente plasma el ejercicio, basta con mencionar las endorfinas y la sensación de sentirse bien y a gusto al experimentar que la ansiedad, la depresión y mucho se resisten al ponernos en movimiento.

Hoy citamos una razón más para que inicien el día con la firme convicción de que vale la pena hidratarse, ponerse ropa cómoda y zapatos seguros para llenarse de energía y comprobar los beneficios que depara caminar, nadar, bailar y tanto más que usted acomoda a su gusto.

Lea: Agenda social multisectorial para la reducción de la desigualdad

Esta razón es la irisina, hormona que, según Parra, toma el nombre en homenaje a la diosa griega Iris, mensajera de Zeus.

Los estudiosos que se toparon con la irisina asentaron que esta se suelta en la circulación de la sangre, cuando se realiza ejercicio físico y advierten del papel fundamental que tiene en el metabolismo energético.

Morales insiste en el poder terapéutico que la irisina tiene en múltiples enfermedades que representan seria preocupación para las autoridades y la Salud Pública: costos y morbi-mortalidad que implica para millones de personas en el planeta.

El autor citado describe que los beneficios de esta hormona llegan “a distintos órganos… músculo esquelético, músculo cardíaco, tejido adiposo, hígado, cerebro, huesos, páncreas, riñón y ovario. Los niveles de irisina en diferentes tejidos u órganos… evidencian su función fisiológica sobre la salud y las enfermedades metabólicas a través de la regulación del metabolismo energético aumentando la termogénesis y posterior gasto de energía, mediante la conversión de grasa blanca (o grasa mala, ya que su exceso es perjudicial para la salud) en grasa parda (grasa buena, ya que es beneficiosa), mejorando la actividad de la insulina y reduciendo la resistencia a ésta, y optimizando la composición corporal”.

El Epoch Times describe que la irisina disminuye el riesgo de ateroesclerosis, aumenta el índice metabólico y de energía en la capa gruesa del músculo cardíaco y también la biogénesis mitocondrial. Estimula el estiramiento de los telómeros en células que según los estudiosos se relacionan con enfermedad y envejecimiento.
Pero si sorprenden tantos beneficios de esta hormona, más aún el estudio de la Universidad Federal de Río de Janeiro y la Universidad de Queens, Canadá, donde los científicos se plantearon la relación de la irisina con la enfermedad de Alzheimer.

Para concretarlo tomaron “tejido de bancos cerebrales y encontraron que la irisina está presente en el hipocampo humano y que los niveles de la hormona se reducían en personas con Alzheimer”, según Arancio.

Debe recordarse que el hipocampo tiene que ver con el aprendizaje, la plasticidad sináptica y la memoria, razón por la que los que conocen le confieren atención en la prevención y en el curso de la enfermedad de Alzheimer.

Mucho queda por demostrar con índices más certeros de los mecanismos y aplicaciones de la irisina y para lograrlo los científicos de Harvard trabajan en una empresa que pretende desarrollar un fármaco con efectos de irisina, para enfrentar la temida enfermedad.

En Harvard señalan que las personas físicamente activas tienen niveles más altos de irisina que las inactivas. Y que "la irisina de ratón y la humana son idénticas al 100%".

Mientras tanto inicie su amanecer poniendo el cuerpo en movimiento, tenga presente que los beneficios sobrepasan el de muchos medicamentos y al lograr que la irisina circule en su sangre previene esa enfermedad que no queremos topar.

De esa manera, usted y yo podemos vivir más y vivir mejor.

*Catedrática jubilada UNA


Noticias relacionadas

VEA MÁS



Comentarios

COMENTAR