Viernes 06 de Diciembre, 2019

Clamor en desierto de cuello blanco

02 de agosto, 2019

Fabio Vega

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El Gobierno de la República anunció que en el segundo año de la Administración Alvarado Quesada, se le daría énfasis al agro costarricense.

Si las ayudas lanzadas por el presidente Carlos Andrés Alvarado Quesada y el ministro de Agricultura Renato Alvarado fructifican en la región Chorotega, la oscuridad del fenómeno seco climático tendería a aclararse en esa zona.

Más de 3 617 millones de colones se gritaron a los cuatro vientos, en inversión en Guanacaste, para adaptación al cambio climático. La oferta económica está sobre la mesa, y corresponderá a las organizaciones y sus dirigentes pellizcar ese pastel.

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Esperemos, eso sí, que ya Hacienda haya girado dichos recursos para que el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) active el Plan Sequía, que hasta ahora gatea gracias a la aprobación de modificaciones paliativas presupuestarias en esa cartera.

Si a ese esfuerzo le sumamos el decreto de amnistía de pozos y la pronta publicación del uso de aguas superficiales, la sequía venidera estaría controlada en parte, al necesitar los agricultores de recursos oportunos para optar por el riego en zonas de secano.

A la vez nuestros productores requieren de dinero para invertir en la perforación de pozos y también de la voluntad de los burócratas bancarios en la agilización de trámites.

Cito a Max, un agricultor bagaceño con parcelas en Altos de Marañonal, en el asentamiento Llanos del Cortés, al que solo le faltaron pedirle en un banco público el acta de defunción cuando pretendió un crédito de 10 millones de colones para perforar el pozo en su parcela y así obtener agua para consumo humano y sus animales:

“De nada valen las buenas intenciones de Zapote o Sabana Sur, donde se asientan los Alvarado, si en las entidades bancarias sus ejecutivos desde el escritorio y sin asolearse, toman decisiones contrarias a las necesidades del campo”.

La agricultura doméstica clama en un desierto de cuello blanco... es hora de ponerla a caminar y no depender del mercado externo para alimentarnos ni de negociaciones comerciales, que darían mate a más de 500 mil empleos en el sector.

Don Carlos Andrés y don Renato, protejan a nuestros agricultores y ganaderos, no con medidas paliativas sino con eficiencia y eficacia en las instituciones donde parecieran estar las verdaderas plagas y enfermedades del sector agropecuario.



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Comentarios

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Mariar (07/08/2019)

Pues si , el.problema esta en los gerentes y mandos medios de las agencias bancarias que manejan el sistema de banca para el desarrollo, que muchas veces prefieren dar.un prestamo grande a un productor que varios prestamos pequeños.a varios productores pequeños Les es mas rentable prestarle digamos 100 millones a una sola persona que prestarle 5 millones a 20 pequeños empresarios campesinos. Esto debe ser estrictamente fiscalizado. No es conformarse.con decir que se.coloco una determinada cifra en banca para el.desrrollo , se debe comprobar a cuantas personas llego el dinero y sus condiciones reales de microempresarios