Jueves 05 de Diciembre, 2019

Huelga es para defender a la CCSS

De acuerdo con autoridades de UNDECA, pues Gobierno la quiere de caja chica
Sergio Jiménez07 de agosto, 2019 | 04:27 PM

Luis Chavarría y Martha Rodríguez, representantes de la Unión Nacional de Empleados de la Caja y Seguridad Social (Undeca), visitaron DIARIO EXTRA para conversar sobre las luchas que mantienen.

Aseguran que los movimientos son en defensa de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), además para velar por el bienestar de los funcionarios de la institución.

Dijeron que uno de los principales puntos es hacer valer un acuerdo firmado entre las organizaciones sindicales de salud y los jerarcas de la CCSS, el cual resguardaba los salarios de los trabajadores una vez entrada en vigencia la Ley 9.635, Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

Adujeron que la regla fiscal llega a impactar el presupuesto de la seguridad social, por ende afectaría la inversión para mejorar los servicios y la infraestructura.

Este y otros temas se los mostramos en la siguiente entrevista realizada a los líderes de Undeca, quienes manifestaron sus motivos para mantener la huelga desde el lunes anterior.

¿Cuál es malestar de Undeca y qué los impulsó a la huelga?

-Los trabajadores están que arden por el famoso decreto que se anuló en la CCSS, nosotros hemos venido cumpliendo con la Ley 9.635, a pesar de la huelga que tuvimos el año anterior. Entendemos que es ley de la República y que había un decreto que la reglamentaba, el cual queríamos cumplir. En esta coyuntura tan efervescente le planteamos a la Caja una serie de reuniones desde diciembre y hasta febrero de este año, donde se discutió la implementación. La noche del 20 de febrero pactamos una serie de condiciones como la regla fiscal, que para nosotros tiene impacto muy fuerte en el presupuesto institucional y que consideramos es inconstitucional. El compromiso era que la Caja junto con las organizaciones íbamos a defender la institución de la regla fiscal.

¿El presupuesto de la CCSS depende del gobierno?

-No, tiene otro sistema de financiamiento en los hombros de los trabajadores y patronos, por eso no tienen que aplicar regla fiscal. Además, los recursos no pueden ser destinados a otra situación que no sea atender las necesidades de salud de la población.

¿Quiere el Ejecutivo controlarlo?

-La CCSS siempre ha sido la caja chica del gobierno, el dinero no debe usarse para resolver los problemas del Ejecutivo. Pensamos que pretenden privatizar y convertir la CCSS en una caja recaudadora del gobierno, situación que ha motivado a no encontrar otro mecanismo que exigir una mesa donde se discuta la contratación a terceros, la privatización de los servicios y una solución viable que sea real.

Ustedes afirman que hay otras situaciones que provocan enojo…

-Se han venido agregando muchas otras cosas como la reforma a la Ley de Concesiones, que ahora permite que se pueda concesionar no solo obra pública nueva, sino la que está construida y contempla escuelas y hospitales. Adicionalmente, el otro año se vencen todos los contratos de las cooperativas, hay una parte de la jerarquía de la Caja que no ha comprendido bien cómo es que funciona la seguridad social y quieren modificar la política y el reglamento de contratación a terceros. Sentimos que ese cambio es para beneficiar a trasnacionales de la salud. El negocio de las enfermedades, el más lucrativo en el mundo, se puede dejar de pagar por los servicios de salud si se necesita.

¿Qué pasó con el acuerdo firmado en febrero?

-Ese acuerdo aparentemente no le gustó a Rocío Aguilar, ministra de Hacienda, porque sacó el decreto 41.729, que es contrario no solo al decreto anterior, sino que violenta la ley porque es retroactivo. Insistimos en las negociaciones de buena fe y que los acuerdos deben mantenerse.

¿De qué trata el decreto 41.729?

-Lo que dice es que la ley aplica para todos los trabajadores, cuando al inicio nos dijeron que no afectaba a quienes ya estaban dentro del sistema sino a quienes ingresaban a partir de la entrada en vigencia de la Ley 9.635. Ahora todo cambió y nos dicen que aplica para todos desde que empezaron a trabajar en la Caja. No hay trabajador que aguante rebajos en sus salarios, la gente ya tiene comprometido su dinero.

Ustedes hablan mucho del problema con la regla fiscal, pero ¿cuál es el impacto real?

-Lo que pretende es controlar y limitar los gastos de los presupuestos de la Caja, es decir el Ministerio de Hacienda viene a violentar la autonomía de la institución diciendo que no se puede gastar más del 4,6%. Eso significa afectación en inversión en diferentes ámbitos como infraestructura, área de salud, construcción de hospitales; aunque ya hay una proyección, habrá problemas en nueva tecnología, en recursos humanos, área donde hay falta de toda índole, incluso en la calidad y cantidad de medicamentos. Todo esto va en detrimento de más filas de espera y en menoscabar la calidad del servicio de las personas, los tiempos de espera más bien podrían subir.

¿Cómo definió el Ministerio de Hacienda el tope del 4,6% para invertir?

-Esa es una estimación desconocida que hizo el gobierno. El dinero que quede libre más allá de ese porcentaje, el Ejecutivo no lo puede utilizar para otras cosas que no sea seguridad social, por eso tememos que el dinero se vaya a usar como la caja chica del Estado.

¿Qué sucede si la Caja tiene ingresos y su presupuesto puede crecer un 10%, pero está limitada al 4,6%? 

-Lo que uno supone es que es la caja chica del Estado, eso sería superávit que se iría a esos bonos que supuestamente le compraron al Estado para resolver el déficit fiscal.

¿Todavía le debe el Estado a la CCSS? 

-El Estado le debe ¢1,5 billones a la Caja y todavía le limita el gasto, lo que vamos a tener es un deterioro de servicios.

Poco se ha resulto con las huelgas. ¿A dónde llegarán en esta ocasión?

-Si hubiera voluntad política ni siquiera nos hubiéramos ido a huelga, el gobierno tuvo tiempo para una mesa de diálogo real y efectiva con resultados. Las huelgas no son populares porque hay una afectación a las personas, pero si el diálogo está cerrado y no hay otra forma no nos queda más que ir al movimiento. Nosotros estuvimos con un compromiso cercano, ya teníamos una propuesta de solución hasta que llegó Rodolfo Piza, no conocía nada de lo negociado y se trajo todo abajo, se jaló la torta y se fue.

¿El diálogo ahora con quién debe ser, con Rocío Aguilar?

-Ya la ministra de Hacienda no es de recibo en el movimiento sindical, esto tiene que liderarlo el presidente de la República, Carlos Alvarado, es a quien le toca.

¿Cómo ha sido el acercamiento con Román Macaya?

-Como presidente ejecutivo (de la CCSS) creemos que está en una etapa de ubicación, la institución no es fácil, son 57 mil trabajadores y 580 disciplinas. Tenemos expectativa, no desde ahora sino hace varios años, de tratar de venir a incidir en los ordenamientos de la Caja. Con Macaya no hemos podido abrir una agenda, ya hemos pedido hablar con él sobre nuestro interés de abordar muchos temas pendientes.

¿Consideran adecuada la labor de Daniel Salas, ministro de Salud?

-Él está como en una isla, no hay rector de la salud, prácticamente el papel no lo juegan como creemos que debería ser.

¿Como sindicatos de salud han tenido algún tipo de apoyo por parte del Colegio de Médicos?

-El Colegio de Médicos representa a los médicos, se supone que representa los intereses de los ciudadanos. Las organizaciones sindicales, por lo menos, hemos llevado esta lucha bastante solos, por eso hemos hecho un llamado a las juntas de salud y a los ciudadanos en general porque la Caja es de todos y todos la tenemos que defender, ese es el tema. No hemos visto una posición abierta, pública, del Colegio de Médicos fuerte en defender la seguridad social pública, tampoco del Colegio de Enfermeras ni de otro ente colegiado.

¿Siguen contra los proyectos del Congreso, como el que llamaban antihuelgas de Carlos Ricardo Benavides?

-Sobre los proyectos nos hemos opuesto porque hay intención de disolver los sindicatos, desaparecer cualquier resistencia. A los sectores más organizados les molestan las opiniones y a los grupos políticos. Esos proyectos solo tienen ese objetivo. Quieren impedir la huelga y criminalizar la protesta. Si al pueblo le quitan ese derecho, ¿cuál va a ser la sociedad que vamos a tener? No podemos tener un país democrático donde no haya derecho a la huelga, la protesta y manifestación.

¿Tienen apoyo de diputados?

-Hemos tenido conversaciones con todos, pero hay muchas dificultades, ellos están con su línea política neoliberal, con esto de las huelgas hemos ido a buscarlos, pero son más cerrados que un bombillo.

Mucha gente se queja de los servicios que se brindan en los Ebais. ¿Hacen bien su trabajo?

-El malestar de las personas es porque deben hacer filas para ver si logran obtener una cita. Los Ebais fueron pensados para otra cosa y se convirtieron en otro centro más de curación, era un modelo de prevención, acción que es muy poca.

¿Ocultan los Ebais alguna deficiencia de la CCSS?

-Son una modalidad falsa para cubrir las deficiencias o la falta de capacidad en los servicios de emergencia o en las clínicas, porque es cierto, aquí la mayoría de las clínicas se hicieron en los años 60 para atender 50 mil o 75 mil habitantes, pero ahora todas están atendiendo a 300 mil usuarios; entonces para quitarme toda esa cantidad de atenciones, las mandan a los Ebais. La gente se siente insatisfecha, engañada, porque siente que no sirve el servicio, el Ministerio de Salud tiene una gran responsabilidad como área rectora de decir qué es prevención y qué es curación.


Lea: Casos de acoso los llevan a comparecer

EXTRADIRECTO

 

•Organizaciones sociales: Las que aportan a la democracia.

•Huelga: Mecanismo de los trabajadores de protestar.

•Proyecto antihuelgas: La revancha del sector político.

•CCSS: Institución emblemática, propiedad de todos los costarricenses.

•Regla fiscal para CCSS: Mecanismo para desmantelar servicios.

•Pueblo: Quien debe dirigir los destinos, le corresponde defender la democracia.

•Reforma fiscal: Un error de los sectores políticos.

•Gobierno PAC: No ha habido gobierno del PAC.

•Undeca: Institución de los trabajadores de la Caja.

•Reforma a la Ley de Concesiones: Camino para privatizar y cederle negocios al sector empresarial.

•Caja chica del gobierno: La más grande es la Caja, no hay otra.

•Rocío Aguilar: Soberbia, una representante del sector empresarial.



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