Lunes 23 de Setiembre, 2019

De Cerdeña a Cilento

19 de agosto, 2019

Delia Villalobos

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Vivir más es una expectativa de muchos especialistas en el planeta que, con perspectiva multidimensional abordan, para descubrir los secretos que resguardan las respuestas.

El estudio de Buettner sobre zonas azules del mundo comunicó que Costa Rica poseía la más grande, nos llenamos de orgullo, y de la necesidad de más estudios para vivir con calidad.

El investigador publicó que estas regiones conjuntan nueve factores para explicar porque las personas agregan años a la vidacon calidad: Estar en movimiento, pasear, caminar activan el cuerpo y la mente. Hacer pausas, desconectarse del ritmo acelerado de la vida moderna. Tener motivación que ánima a seguir adelante, no doblegarse, ilusionarse en cada amanecer.

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Consumir lo necesario para estar bien, no sobrepasarse; Buettner resalta que todo esta interrelacionado: sembrar, recolectar y preparar mientras se comparte con familiares y amistades al aire libre. Ingerir vino; profesar espiritualidad y fe, sentido de la existencia, perdón, amor, alegría, emociones saludables y optimismo.

Tener familias que apoyen, cooperen en tareas y condiciones protectoras. El investigador describió que estar en la tribu adecuada es de lo mejor que puede pasarnos: compartir con quienes escogemos, disfrutar el lado bueno del amanecer, valorar lo se tiene, sacar energía y superar retos.

Cerdeña fue la primera zona azul que estudió Buettner, definió “su población de hombres mayores de 100 años es la más grande del planeta”.


Admitió: “No es solo la dieta, ni la genética, ni la calma... Es una suma de factores… lo que la hace una de las zonas más afortunadas del planeta”…. “Los sardos nonagenarios y centenarios suelen ser delgados, llenos de vigor y, en general, viven solos. No se complican la vida, la afrontan con mentalidad práctica, viven en contacto con la naturaleza, mantienen una dieta sana - mediterránea, claro- y les gusta el vino”.

Hoy más zonas del mundo retan el envejecimiento y superan expectativas de longevidad, para muestra Cilento, al sur de Nápoles, en la costa de Amalfitana, Italia con 225 mil habitantes y cien kilometros de playa exhuberante sobresale por las  “extensiones de olivo, pueblos y tradiciones”.

Las mujeres de Cilento alcanzan 92 años y los hombres 85 años, superan a los japoneses que tenían el dominio de la longevidad. Para conocer lo que sucede en esta impresionante región se desarrolla el estudio CIAO desde 2016 cuando investigadores de Estados Unidos y de Italia coordinan acciones y encuentran similitudes con habitantes de zonas azules: caminan, gozan excelente salud mental, disfrutan de todo, consumen romero  en la dieta mediterranéa que según los que saben fue su propuesta.

Di Somma, director del estudio en el que participan 80 personas, 25 de ellas con más de cien años y sin enfermedad de Alzheimer, evidencian inexistencia de enfermedades como “cataratas, osteoporosis, fracturas óseas, enfermedades inflamatorias intestinales y escasos problemas circulatorios…”.

Como si fuera poco señaló que se debe a un marcador biológico, “un vasodilatador llamado adrenomedulina… presente “de manera mucho más reducida en los sujetos estudiados, y parece actuar como un poderoso factor de protección, favoreciendo un desarrollo óptimo de la microcirculación”.

Pero además  encontraron que “metabolitos (pequeñas moléculas) presentes en su organismo, que podrían influir positivamente en la longevidad y el bienestar de los centenarios de Cilento.” Los investigadores reportan además que todos ponen movimiento a sus días pescan, trabajan en cultivos, pasean y “mantienen actividad sexual”.

La gente de Cilento es activa, “dominantes y testarudos… Pero resilientes y con capacidad de adaptación ante los cambios…, con visión optimista, ética, vínculos familiares, religiosos y del campo”… aumento de la felicidad y la satisfacción y disminución del estrés y la depresión.

Pisani, intendente de policía, describió “…en el Cilento, de un modo no elegido, por azar, se da una suerte de medicina preventiva: por el ambiente en el que se vive, lo que se come, la interacción social, la cultura, la tradición han producido una suerte de medicina preventiva que permite a las personas llegar a una edad avanzada sin tener grandes problemas”. Para integrarlo a nuestros días, vivir más y vivir mejor.

*Catedrática jubilada UNA


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