Viernes 18 de Octubre, 2019

Operaba en la cárcel red de lavado

Se cree que junto a su familia

18 de setiembre, 2019 | 05:01 PM

Mónica Matarrita Mora

Los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) le frenaron el negocio a una banda familiar integrada por ocho personas que figuran como sospechosas del delito de legitimación de capitales.

A este grupo lo desarticularon en nueve allanamientos ejecutados en viviendas ubicadas en San Blas de Moravia, Coronado, Guadalupe, dos locales comerciales en Desamparados, así como la revisión de una celda del Centro de Atención Institucional (CAI) Puntarenas.

En dicha prisión está el líder del grupo al que identificaron como Fabricio González García, de 27 años, conocido por las autoridades como “Villo”.

Walter Espinoza, director General del OIJ, explicó que en el año 2014 a González lo sentenciaron por el delito de posesión de drogas para el tráfico y le impusieron una pena de 14 años.

Pese a esto, al parecer seguía comprando cargamentos de droga desde su celda; mientras que sus familiares, que estaban en libertad, se encargaban de las ventas del estupefaciente, las distribuciones y el lavado de dinero.

Los otros capturados del grupo son el hermano del líder, Emmanuel González García, de 30 años; la madre de ambos Anabelle García Vega, de 58 años; así como la esposa de Villo, Kimberly Jácamo Rojas, de 31 años.

A los otros detenidos los identificaron como Andrey Calvo Vaglio, de 28 años, aparente vendedor de droga; Silvia Chinchilla Porras, de 55 años; Xinia Rojas Alpízar, madre de Kimberly; y su esposo Óscar Figueroa Fieujeam, exalcalde de Goicoechea (2007-2011).

Según manifestó Espinoza, en las pesquisas se logró determinar que desde hace 5 años esta familia se estaba dedicando al lavado de dinero proveniente de actividades del narcotráfico.

“Las personas involucradas son un grupo familiar que tiene vínculos filiales y de sangre entre ellos y que han ejecutado acciones dirigidas a ocultar el origen ilícito de los fondos, así como del dinero en efectivo de por lo menos una cantidad cercana a los ¢300 millones”, detalló.

En las viviendas allanadas los agentes decomisaron ¢10 millones en efectivo, menaje de los inmuebles y vehículos de lujo, lo que ayudará con el avance de las pesquisas.

Espinoza agregó que el siguiente paso será el levantamiento del secreto bancario para poder rastrear más bienes y establecer la identidad de otros testaferros. Además, con esto se podría aumentar la cantidad de dinero legitimado hasta la fecha desde 2014, cuando el ahora privado de libertad fue condenado.

 

¿CÓMO OPERABAN?

 

De acuerdo con Espinoza, estar tras las rejas no fue ningún impedimento para este sujeto pues desde ahí le ayudaron a generar mucho dinero en efectivo, el cual trasladaba al resto del grupo familiar, principalmente a su compañera sentimental, así como a su hermano Emmanuel González García.

Según el titular del OIJ, ellos dos se encargaban de buscar los testaferros y terceras personas, la mayoría de ellas vinculadas con la familia, para ejecutar las acciones financieras que los ayudaría a legitimar el dinero.

“Debía colocarse (la plata) en el sistema financiero de nuestro país para efectos de no despertar sospechas y para de alguna manera garantizar el disfrute de los fondos que se estaban obteniendo como consecuencia de esas acciones ilegítimas de venta de droga”, dijo.

En la Fiscalía agregaron que, para lograr lavar el dinero, aparentemente los sospechosos adquirían bienes y luego los vendían a esas terceras personas integrando las ganancias al sistema financiero nacional.

Dos de los inmuebles allanados este martes son locales comerciales; una tienda y una clínica dental, los cuales estarían vinculados patrimonialmente con Jácamo.


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FINCAS Y CARROS

 

Durante las pesquisas los investigadores del OIJ también establecieron que también adquirieron bienes muebles e inmuebles de alto valor económico para su uso personal.

Un ejemplo de esto son cuatro vehículos que la familia tenía cuyo costo supera los ¢60 millones, así como dos motocicletas bastante costosas.

También una finca ubicada en Atenas que cuenta con piscina y un área para fiestas, un caro menaje en una de las viviendas. Así como dos propiedades más en Guanacaste y dos inmuebles en Coronado y Moravia.

Además, las autoridades detectaron algunas reparaciones hechas en distintos inmuebles del grupo familiar, principalmente en el que residía Jácamo cuantificado en al menos ¢45 millones.

El caso continuará en investigación a través del expediente 19-000967-0042-PE.


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