Jueves 05 de Diciembre, 2019

De celebración y mucho más

07 de octubre, 2019

Delia E. Villalobos Álvarez M.S.c.

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Llegó octubre y nos vestimos de gala para festejar a las personas que nos superan en conocimientos y experiencias. Las que nos enseñaron el camino, los valores, la importancia del afecto, de compartir, de tolerar y de tanto que no hay espacio para describir.

Este mes pretende sensibilizar a la sociedad de que estamos envejeciendo, no se trata de cumplir años, envejecer es un proceso que asentimos desde que llega la vida y hasta que se acaba.

Los conocedores lo describen como curso de vida, se concreta cuando se decide envejecer con hábitos de vida saludable, con la responsabilidad del autocuidado, disfrutando de relaciones con muchas personas, con visiones optimistas y poniéndole encanto a cada día, entre otros.

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Las personas adultas mayores de hoy son una generación diferente, tienen más preparación, criterios definidos sobre diversos campos y temas del quehacer humano, el acontecer nacional, lo que les impide crecimiento personal y sobre lo que les interesa y les gusta; con disposición para ocupar el tiempo libre por elección propia, disfrutar la compañía de otros y hacer valer los derechos que les pertenecen.

Son gente que trabaja la independencia y autonomía, usa la tecnología para comunicarse con personas que quiere y desea, tienen proyecto de vida y saben dónde quieren estar.

Todos envejecen de manera diferente, no conforman un grupo homogéneo y aprovechan oportunidades según decisiones.

Es por ello que, aun cuando los modelos de atención y servicios aún no se ajustan a esta nueva generación de personas adultas mayores, celebrar llama a la reflexión y permite a los entes e instituciones responsables buscar opciones, espacios y oportunidades que concuerden con sus características y sus escogimientos.

Es necesario proponer actividades para festejos con significado, cargados de dignidad, intercambio de ideas, discusiones, nuevos aprendizajes, reminiscencia, promoción de la salud, motivaciones y tanto que pueda constituirse en formas más placenteras para cumplir lo que contienen los proyectos de vida.

Por tanto, consultarlos, recoger propuestas, vivencias que depararon identidad, sentido de vida, y mucha alegría son huellas que deben guiar las actividades para festejar el mes que coloca en la agenda de los medios a las personas adultas mayores como protagonistas de una sociedad en la que miles, no comprenden aún, que todos estamos envejeciendo y tenemos responsabilidad en hacer la convivencia y la atención de acuerdo a lo que las personas necesiten y quieran.

Los organismos nacionales e internacionales preocupados por la realidad que reta a millones de personas adultas mayores señalan que “El ageísmo, o la discriminación basada en la edad, es un flagelo que está presente en las sociedades. Este comienza desde la infancia, con la propagación de mitos y prejuicios”.

Según anotó Pignato desde 1991 “era claro para Naciones Unidas que las sociedades en todo el mundo avanzábamos hacia el envejecimiento poblacional, y desde ese entonces identificó la discriminación por la edad como un impedimento para lograr el desarrollo pleno de la humanidad”.

Esta celebración promovida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 1991 tiene como objetivo promover políticas y programas públicos centrados en las personas… para que estas permanezcan mucho más tiempo, activas dentro de la sociedad.

El tema escogido por ese ente para este 2019 es el “Viaje hacia la igualdad de edad” con los objetivos de sensibilizar sobre “la suma de desventajas a lo largo de la vida, resaltando el riesgo intergeneracional de un incremento de la desigualdad durante la vejez”.

También “concienciar sobre la urgencia de hacer frente a las desigualdades que enfrentan actualmente las personas mayores”…

Hay mucho que festejar cuando las personas adultas mayores ejercen sus derechos, se visualizan y se empoderan desde la atención centrada en la persona, con opiniones y decisiones propias, con crecimiento y significado aun cuando el deterioro físico, cognitivo o mental se cruce en el camino.

Es usted, soy yo, la vida nos pertenece, lo que nos deleita, realiza y pone magia en cada momento que se agrega a la longevidad lograda para vivir más y vivir mejor.

*Catedrática jubilada UNA



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