Lunes 03 de Agosto, 2020

Un “sentido potencial”

Reflexiones

23 de octubre, 2019

Juan Luis Mendoza

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Viktor E. Frankl cuenta que, al ser internado en el campo de Auschwitz, le confiscaron un manuscrito listo para su publicación. Se trataba de la primera versión de su primer libro que, traducido al español, publicó en 1950 el fondo de Cultura Económica en México con el título “Psicoanálisis y existencialismo”.

Advierte que no cabe duda que su profundo interés por escribir le ayudó a superar los rigores del campo de concentración. Y recuerda que cuando se enfermó de tifus anotó en míseras tiras de papel apuntes con la idea de que le sirvieran para redactar de nuevo el manuscrito si sobrevivía hasta el día de la liberación. “Estoy convencido, concluye, de que la reconstrucción de aquel trabajo que perdí en los siniestros barracones de un campo de concentración bávaro, me ayudó a vencer el peligro del colapso”.

Hablando en general, concluye: “Puede verse, pues, que la salud se basa en un cierto grado de tensión existente entre lo que ya se ha logrado y lo que todavía no se ha conseguido; o el vacío entre lo que se es y lo que se debería ser”.

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Sin necesidad de andar en un campo de concentración ni llegar a padecer situaciones catalogadas como extremas, la propia experiencia puede llevarnos a la conclusión de que esa suerte de tensión, inherente a la condición humana, es conveniente e indispensable para una buena salud mental. Se trata, al fin, de cumplir con el “sentido potencial” desde una activa voluntad de significación.

En consecuencia, se trata de un concepto falso y peligroso para la higiene mental el buscar el equilibrio o, como se llama en biología, “homeostasis”, es decir, un estado sin tensiones. Por el contrario, y como lo advierte Frankl, “lo que el hombre realmente necesita no es vivir sin tensiones, sino esforzarse y luchar por una meta que le merezca la pena”, sintiendo “la llamada de un sentido potencial que está esperando que se cumpla”.

Es lo que nuestro autor llama “noodinámica”, es decir, “la dinámica espiritual dentro de un campo de tensión bipolar en el cual un polo viene representado por el significado que debe cumplirse y el otro polo por el hombre que debe cumplirlo”. Y esto es aplicable no solo entre los seres humanos que se desenvuelven en condiciones normales sino también, y más aún, en el caso de individuos neuróticos, es decir de personas que necesitan de ayudas especiales. Viktor E. Frankl trae la comparación de lo que hacen los arquitectos cuando quieren apuntalar un arco que se hunde, aumentan la carga encima de él para que sus partes se unan, así como mayor firmeza.

“Así también”, concluye, “si los terapeutas quieren fortalecer la salud mental de sus pacientes, no deben tener miedo a aumentar dicha carga y orientarles hacia el sentido de sus vidas”. Ahí está la salvación, es decir, la cura y la salud. Por el contrario, el sentimiento de que la existencia no tiene sentido, lleva inevitablemente al “vacío existencial”, la nada, el dolor, la muerte.

De ello trataré en un próximo escrito, Dios mediante.



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