Viernes 22 de Noviembre, 2019

¿Hasta dónde le aguanto y hasta dónde no?

Mauricio Mora / Consejo Familiar01 de noviembre, 2019 | 01:02 AM

Consulta:

Estimado Mauricio, deseo que me ayude, pues parece ser que mi pareja tiene actitudes y hace cosas que me lastiman y me hieren. No sé cómo parar esta situación que se da muy seguido, a tal punto que está afectando la relación, inclusive deseo alejarme. Gracias de antemano.

Respuesta:

Hola, lamento mucho lo que está sucediéndole, aunque por desgracia es muy común esta situación en las familias. Entonces, ¿qué debo hacer cuando mi pareja tiene una conducta que me afecta? Si usted se identifica con esta pregunta, lo más seguro es que debe poner límites a su pareja.

Toda relación de pareja necesita límites y sin ellos no es sana, no es algo opcional, es una responsabilidad colocarlos, estos deben marcar la cancha y ser claros.

Los límites no se utilizan para atacar, imponer, para controlar, lastimar, castigar, manipular o tomar venganza de la pareja. No son un arma ofensiva. Son, por el contrario, un arma defensiva, para nuestra protección y cuidado, estos llevan el objetivo y la función de protegerle de las acciones que pueden herirle.

¿Cuándo poner límites? Primero se colocan a nivel preventivo, para alejarse y evitar un futuro conflicto, segundo se colocan en el plano bidireccional, es decir, ambos deben tenerlos y, tercero, se colocan cuando algunos de los dos poseen conductas que menoscaban la integridad del otro.

Algunas personas no definen límites a sus parejas por miedo a cómo estos reaccionarán. Poner límites no es malo, pero a nadie le gusta que se los indiquen. Algunas personas se enojan cuando se les coloca un límite y lo toman muy mal. Si es así, nunca asuma responsabilidad por el enojo del otro.

Si una persona no respeta el límite que se ha puesto, el siguiente paso es comunicarle, “tú tienes derecho a no hacer nada con esa conducta ofensiva y yo tengo derecho a no ser parte de tu pasividad y alejarme de ti cuando te comportas de esa manera”.

Algunos tienden a cometer el error de ceder siempre o no colocar límites para supuestamente no tener conflictos, debe entender que esto le anula como persona, al que siempre cede no le importa que en la relación existan miles de situaciones que le incomodan y, sin embargo, se aceptan en pro de compartir y estar bien con la pareja. Lo cual es una mala opción. El que cede pueda que padezca de falta de amor y dignidad propia, además de tener problemas de inseguridad.

Eso sí, cuando comunique un límite, hágalo en manera adecuada, asertiva y respetuosa, sobre todo con firmeza, que la otra persona lea en sus ojos y tono que con usted ya no se juega más.

 *  Consejero Familiar / mauriciomo[email protected]

 



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