Viernes 22 de Noviembre, 2019

Contra el edadismo

04 de noviembre, 2019

Delia E. Villalobos Álvarez M.S.c.

[email protected]

Hace muchas décadas nos sumamos a trabajar con las personas adultas mayores y a dignificar su participación en la sociedad.

Primero fue la doctora Irma Morales, después doña María de los Ángeles Ramírez y doña Flory Stella Bonilla, así el tiempo nos llevó a encontrarnos con muchas personas que pusieron su empeño en cambiar la calidad de vida de las personas mientras construían el proceso de envejecimiento y empezaban a mostrar que con sus conocimientos y experiencias, habían decidido vivir más.

Lea: Nosotros creemos en las mipymes, ¿y usted?

Conocimos más y estudiamos mucho cuando la Asociación de Desarrollo Laboral Femenino Integral y la doctora Morales, con gran visión futurista, fundó el Foro contra el Abuso de la persona adulta mayor, organización que con orgullo y dedicación nos permitió ocupar un sitio como Universidad Nacional.

Con reuniones frecuentes, discusiones profundas y múltiples actividades, evidenciamos diversas formas de discriminación y violencia que la sociedad insistía en concretar contra las personas adultas mayores de nuestro país.

Comprendimos que el origen de la violencia y del atropello de los derechos, que aún no ocupaban agenda ni espacios en Asambleas mundiales, se explicaban en los estereotipos, esas ideas equivocadas y cargadas de prejuicios que tantos años después siguen haciendo daño y roban oportunidades, calidad de vida y salud a miles de personas adultas mayores que escogen llenar su curso de vida de ilusiones y disfrute que por derecho propio tienen.

Es impresionante comprobar que la familia, muchos profesionales y la sociedad no se desprenden de tanto que estruja a las personas adultas mayores en los servicios, transporte, comercio, turismo y en todos los sitios que estas necesitan o desean utilizar, insisto, por derecho propio.

Triste y reducida es la visión que todavía persiste en muchos que creen que los servicios de salud, cultura, arte, recreación y muchos más, son espacios que se ofrecen a las personas adultas mayores para ayudarlos.

Efectivamente son servicios que se ofrecen porque la sociedad tiene responsabilidad de concretarlos.

No se trata de hacer “campitos” para quienes nos superan en años y sabiduría, se trata de que entendamos, de una vez por todas, que son parte, que tienen roles, aunque se intente arrebatárselos y también poder de decisión, pues la vida sigue, la longevidad es una realidad que hace efectivo lo de vivir más y vivir mejor.

Por ello me encantó un artículo donde relatan que “las personas adultas mayores de Chile de ochenta y más se unen contra el edadismo”. Están dispuestos a “visibilizar una generación de personas adultas mayores a la que describen como”... “Mayores sin límites, activos y empoderados”.

Son “gente con trascendencia que evidenciamos en las historias de vida que han construido y siguen aportando”. Yo agrego, que los que vienen detrás persisten en ignorar y aplicar diversas fórmulas que se desprenden del maltrato, que están repletas de violencia, pero más de ignorancia y miedo.

Hoy agradezco a Dios las oportunidades increíbles que me regaló cuando puso en mi camino a doña Irma, doña Flory, doña Marielos, a Rusmarily y tantas personas con las que seguimos ocupando todos los espacios que permitan señalar una y todas las veces que sea necesario, que ya basta, que llegó el momento en que las personas adultas mayores vivan más y vivan mejor.

Catedrática jubilada UNA



Noticias relacionadas

VEA MÁS



Comentarios

COMENTAR

Roberto (13/11/2019)

Por ello me encantó un artículo donde relatan que “las personas adultas mayores de Chile de ochenta y más se unen contra el edadismo”.