Domingo 26 de Enero, 2020

2020 espacios y oportunidades

02 de enero, 2020

Delia E. Villalobos Álvarez M.S.c.

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Frente a la inmensidad del mar, el fuerte golpe de las olas, el vuelo de los pelicanos sobre los cardúmenes de peces que se movían en perfecta y coordinada sintonía, el sol radiante, la brisa fresca que trae tanta bendición y la compañía de Eliécer; se hace fácil comprobar el amor de Dios que cada año pone delante de nosotros su obra majestuosa para que, retomemos lo que dejamos, lo intentemos de nuevo y nos dispongamos a llenar maletas con lo que necesitamos construir este 2020.

Para acrisolar lo bendecidos que somos compartimos con amigos de siempre Cielo, Eduardo, Ledis y Rafa en el encantador Puerto, en Puntarenas que poco a poco se renueva y nos sigue inundando de recuerdos y ensueños.

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En ese entorno presuntuoso comprendí los propósitos de Dios y como nos traslada y renueva con espacios y oportunidades para vestirnos de esperanza, remozar la fe y reeditar la empatía y la sensibilidad que a veces se nos pierde,  para ubicarnos cerca de aquellos que con la simpleza de la aceptación, la sencillez de una sonrisa o la infinitud de te quiero, podemos cambiar muchas realidades,  pero además,  experimentar tanto que podemos hacer por los demás y llenarnos de beneficios para la salud y el sentido de vida.

En estos 2020 espacios y oportunidades que nos regalan quisiera hacer más, algunas no se concretaran, otras se cristalizarán.

Sueño que las personas aprecien los días, las horas, los minutos y los segundos desde el increíble color, sabor, sonido y emociones bellas y alegres que les pondrán a disposición para que comprendan la diferencia, para que salgan a disfrutar de tanto que equilibra los no tengo, no puedo, no quiero y me hace falta.

Me encantaría que todos los que conformamos esta sociedad comprendiéramos que las personas adultas mayores al igual que los otros, ocupen el lugar que les corresponde con respeto, dignidad y ejercicio de derechos.

Me deleitaría que, con decisiones de paz, la violencia no encuentre ninguna posibilidad de alojarse entre nosotros, que la pobreza no robe lo que justamente pertenece a tantas personas que caminan el mismo camino; que se pueda crecer, estudiar y compartir cumpliendo anhelos metas.

Nos reanima creer que quienes conducen el país escuchen y den lectura exacta a la realidad que afecta el país para que se incida en tantos problemas que nos agobian y no, en el individualismo, la prepotencia y la frialdad que en ocasiones provoca el poder.

Por supuesto quisiera muchos cambios y mejoras en este nuevo año, pero no basta con querer o desear, es necesario que tomemos con firmeza y mucha energía las riendas de la vida, que sigamos construyendo, que aprovechemos cada espacio y cada oportunidad que toparemos en el camino, que cambiemos el blanco y el negro por los mejores y más brillantes colores, que aprovechemos lo mucho o lo poco que tenemos, que vivamos conectados y sorprendiéndonos.

Depende de usted, de mí, el rumbo que tomen estos 2020 espacios y oportunidades, de la creatividad, de lo que quiere transformar, de lo que quiere aprovechar y disfrutar, de lo que ya no piensa posponer, de vivir cada día con encanto, de hacer planes, de corregir y cumplir su proyecto de vida.

Hoy agradezco a Dios por regalarnos un nuevo año para llenarlo de situaciones, lugares y personas increíbles, de mucha salud que construyamos, de ensueños por pequeños logros, de tiempo que ocuparemos con lo que más nos guste, de tanto como se decida y se defina.

Para vivir más y vivir mejor.

 

*Catedrática jubilada UNA



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