Martes 07 de Abril, 2020

La Banca y su ligamen con el quehacer cotidiano de la humanidad

20 de febrero, 2020

Sergio Araya Alvarado / politólogo

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Desde la superación del sistema de intercambio a través del trueque y conforme fueron surgiendo instrumentos de pago, pasando desde los metales en la Antigüedad hasta el dinero virtual en los tiempos contemporáneos, la banca se torna en un actor estratégico por su papel de intermediador en todas las operaciones y transacciones reproducidas en el quehacer de las distintas sociedades a lo largo de la historia.

En la actualidad los bancos representan tres grandes funciones, como intermediarios del crédito, la administración de capitales y la intermediación de pagos. Y es por lo anterior que en prácticamente todos los órdenes de actuar singular y social, su presencia e incidencia se manifiesta.

No obstante, la lógica rentabilidad derivada de su rol, especialmente en la dimensión privada, guiada por el afán de lucro, pero no exenta del todo en su cariz pública, donde al menos debe proveer la sostenibilidad de los servicios prestados, continuamente se reproduce la discusión pública en torno a su magnitud, alcance y carácter de dicho beneficio.

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En otras palabras, en el ojo de la tormenta prevalece la polémica sobre cual es el límite razonable del margen de ganancia por su actuar; así como cuales son los criterios éticos y los estándares económicos, políticos, ambientales y socio-culturales, definidores de esa frontera infranqueable.

En la actualidad un préstamo hipotecario implica una cuota mensual donde tan sólo un 5% corresponde a la amortización del principal, entiéndase del dinero efectivamente prestado por la entidad y el resto suma a los márgenes de operación y eventual ganancia intrínsecos a la operación crediticia. En la práctica ello implica una reducción de tan solo el 0,04% por cuota, del total del monto adeudado.

Hoy en Costa Rica se debate a nivel parlamentario alrededor de los márgenes de intermediación considerados justos.
Dos ejemplos concretos:

En 2017 ingresa a la corriente parlamentaria el proyecto de Ley Nº 20.172 cuyo objetivo es la eliminación de la usura como una práctica des-regulada y al margen de la ley y al mismo tiempo propiciar la protección de los derechos e intereses legítimos de la ciudadanía frente a la usura.

Un año después, a través del proyecto de Ley Nº 20.861, el diputado electo por el oficialista Partido Acción Ciudadana, Welmer Ramos, propugna por definir límites claros y definidos para determinar la usura, considerada un delito por el artículo 236 del Código Penal, pero inviable de sancionar, por carecer de parámetros precisos.

La relevancia de la banca y demás actores con capacidad de intermediación extiende su área de influencia a distintos ámbitos del quehacer de una sociedad.

La intermediación de la banca como instrumento promotor de desarrollo fue conceptualizado desde los orígenes de la II República en 1949, lo que llevó a la Junta Fundadora a la estatización del sistema bancario vigente.

Lo electoral es también un escenario propicio de incidencia, a partir de la posibilidad dada a los partidos políticos de acceder a préstamos y fideicomisos bancarios como mecanismos de captación de fondos líquidos, potencialmente redimibles con el aporte del Estado, a través de la conocida contribución estatal o “deuda política”.

Ello queda claramente reflejado en los comicios nacionales de 2018, donde dos bancos privados prestaron ¢13.624 millones a seis de los partidos políticos intervinientes, entre ellos a los que la votación conseguida, los ubicaron en los primeros cinco puestos de la elección presidencial.

Sin pretender el establecimiento de una relación de causalidad rigurosa, empero se advierte de lo antes señalado una clara vinculación entre la disposición de recursos financieros fruto de los empréstitos obtenidos y el éxito electoral de las citadas agrupaciones político partidistas.

A escala global un ejemplo reciente del peso de la banca en el devenir del orbe lo representa la crisis financiera de 2008 resultante del efecto del colapso de la burbuja inmobiliaria de los Estados Unidos de América dos años atrás.

De conformidad con las conclusiones del informe de la Comisión Investigadora de la Crisis Financiera, instalada en su momento por el Congreso Federal de ese país, los banqueros fueron en parte responsables directos de aquella, por un proceder caracterizado por la toma excesiva de riesgos y por la negligencia de los reguladores financieros.

Son tan sólo puntuales ejemplos de la importancia de un actor que, más allá de sistemas económicos específicos, es parte sustantiva de la dinámica cotidiana de la humanidad a lo largo de su historia.

* Politólogo

 



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