Lunes 25 de Mayo, 2020

Integración de comisiones legislativas permanentes, ordinarias y especiales

Más allá de su cariz formal.

14 de mayo, 2020

Sergio Araya / Politólogo

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Transcurrido el mediático 1 de mayo legislativo, donde es instalado su Directorio, así como la ocasión en que el titular del Poder Ejecutivo brinda al Parlamento su Informe anual sobre el estado de la República y los asuntos de la administración, en esta oportunidad ocurrido el día 4 del mismo mes; un siguiente paso dentro del ritual reiterado en cada nueva legislatura lleva a la integración de las comisiones permanentes, tanto de carácter ordinario, como las denominadas especiales. Se suma también la constitución de las tres comisiones con potestad legislativa plena o “miniplenarios”.

Con relación a las comisiones, su conformación es más que un acto formal regulado por el Reglamento de la Asamblea Legislativa. Implica visibilizar en una gran medida los contenidos y entretelones de las negociaciones políticas reproducidas de cara a la designación del Directorio legislativo ocurrida el primero de mayo, y que quedarán reflejadas en las prioridades políticas inmediatas de quienes detentan el poder al interior del órgano legislativo, tanto en las agendas temáticas de dichas comisiones, así como en la identificación de los operadores concretos, es decir las y los distintos diputados, que desde aquellas instancias, las impulsarán o bien las adversarán.

Lea: “Caída original”

En concordancia con lo antes indicado, deviene en un ejercicio estratégico la configuración de tales espacios de deliberación y construcción de las iniciativas de ley o de los informes derivados de la potestad de control político que luego serán elevados al Pleno de la cámara legislativa.
El artículo 65 del Reglamento de la Asamblea define las seis comisiones permanentes ordinarias. A saber: Gobierno y Administración, Asuntos Económicos, Asuntos Hacendarios, Asuntos Sociales, Asuntos Jurídicos y Asuntos Agropecuarios y Recursos Naturales.

El artículo 84 enumera las quince comisiones permanentes especiales: Comisión de Honores, Comisión de Asuntos Municipales y Desarrollo Local Participativo, Comisión de Redacción, Comisión de Relaciones Internacionales y Comercio Exterior, Comisión de Consultas de Constitucionalidad, Comisión para el Control del Ingreso y del Gasto Públicos, Comisión de Seguridad y Narcotráfico, Comisión de la Mujer, Comisión de la Juventud, Niñez y Adolescencia, Comisión de Nombramientos, Comisión del Ambiente, Comisión de Turismo, Comisión de Derechos Humanos, Comisión de Ciencia, Tecnología y Educación y Comisión de Asuntos de Discapacidad y Adulto Mayor.

Nótese que las especiales en número son más del doble que las ordinarias. Esto responde a la lógica de cambios permanentes observados en la sociedad, donde diversas temáticas se han venido especializando, así como surgido nuevos actores e intereses que diversifican el tejido social existente, incidiendo en la dinámica del poder legislativo, en el tanto espacio de representación política-formal del conglomerado nacional.
Siguiendo lo anterior, en cada coyuntura histórico-social concreta, unas comisiones tienden a comportar mayor relevancia estratégica que otras, en función de las agendas políticas dominantes, impactando en la forma en que son integradas como resultante de las negociaciones previas al inicio de la respectiva legislatura.

Es entonces un efectivo indicador de las posiciones y agendas de las fracciones parlamentarias y, por su medio, de los sectores a los que representan, identificar cuáles de sus congresistas hace parte de las nóminas de las respectivas comisiones y la forma en que irán construyendo la agenda de temas a tratar durante el periodo en que permanezcan en ellas.

No obstante, en ambas modalidades de comisiones, dos sobresalen por la naturaleza de los temas que les son inherentes, una por categoría. A saber: la Comisión de Asuntos Hacendarios de las comisiones ordinarias y la del Control del Ingreso y del Gasto Público, en las especiales.
La de Hacendarios inclusive difiere en su número de integrantes, con relación al resto de las comisiones de su género.

Así en tanto las otras cinco comisiones permanentes ordinarias están compuestas de nueve legisladores provenientes de las diferentes bancadas, la de Asuntos Hacendarios comporta once diputados y diputadas.
En toda bancada, especialmente aquellas constituidas por una alta cifra, suelen existir figuras de peso político propio, junto a directos exponentes de grupos de interés específicos. Estos tienden a sobresalir y poseer mayor presencia mediática. Los del primer subgrupo concitan mayor atención de la prensa y, por ende, su ubicación en una u otra comisión genera atención especial de los medios y de los generadores de opinión pública.

Los segundos no necesariamente son tan visibles desde la perspectiva de los medios, pero sí son clave por su conexión con determinados sectores de la sociedad. Por ello su participación en una comisión dada es observada con atención por parte de quienes dan seguimiento al accionar de Poder Legislativo, particularmente por quienes en ellos se sienten representados de manera directa o más bien son de grupos con intereses antagónicos.

Según Acuerdo Nº 6106 del 7 de mayo de 2003 emitido por la Presidencia Legislativa del periodo, se ha interpretado que concluidas las sesiones abocadas a la discusión del Informe emitido por el Presidente, se procederá por parte del titular del Directorio legislativo a la integración de las comisiones citadas, siendo a partir de este momento que se entenderá en definitiva. Los alcances de lo construido antes del inicio de la legislatura y cuyo primer resultado fue justamente la conformación del Directorio como tal.

La ciudadanía debe estar atenta a tal conformación, por la profundidad estratégica de sus impactos.

*Politólogo



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