Lunes 25 de Mayo, 2020

En el Día del Agricultor

15 de mayo, 2020

Fabio Vega

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Mientras pasa este "tornado" del Covid-19, en la tranquilidad de su "ojo" se cuecen, en silencio, iniciativas comerciales como la Alianza del Pacífico (AP), entre otras.

Quizás ésta favorezca a otros sectores económicos, no así al agrícola, con más de 500 mil empleos en el país, en riesgo de desaparecer por la apertura comercial con este bloque conformado por Chile, Colombia, México y Perú.

Paradójicamente, mientras una legisladora hace en la red social campaña por la AP, en una institución agrícola de Derecho Público no estatal, que resultaría afectada, están más interesados en impulsar a lo interno una supuesta "ley mordaza", en un país con libertad de expresión y transparencia institucional por carta magna.

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Y tal desconcentración sucede, en ciertas mesas directivas de esas entidades al elegirse representantes, a veces, sin la idoneidad para ocupar el cargo o éstos nombrar a administrativos burócratas a guiar la nave.

Casos del aparente "tapabocas" ocurre por la ausencia de políticas y de verdaderos programas dirigidos a fomentar la investigación y producción, en brindarle una mayor asistencia técnica en terreno al agricultor o a defender la actividad ante las amenazas en ciernes.

Ya vimos cómo brincaron los enemigos de los agricultores por las declaraciones del ministro de Agricultura, Renato Alvarado, al llamar las cosas por su nombre como el daño de la apertura comercial, a ciertos subsectores del ramo.

Frente a esos ataques, varias organizaciones agrícolas tardaron en arropar al ministro Alvarado y lo hicieron cuando, aparentemente, no les quedó otra que apoyarlo.

Urge en agricultura una renovación de dirigentes, que luchen y se ubiquen en cuál es su misión en los cargos -por el que ganan una dieta-, confiados por sus compañeros.

Lo irónico es que a veces, estos representantes, a la hora de tomar decisiones, votan propuestas contrarias a sus huestes, por carecer de conocimiento para confrontarla o razonarla. Su humildad, manejo de contexto o la falta de facilidad de palabra, no los deja debatir; por lo que terminan "acomodándose", sin medir el daño causado con su venia.

A esa sencillez de la mayoría de nuestros dirigentes-agricultores, se suman ciertos "vivillos" y administrativos, con jugosos salarios, que no buscan por dónde fomentar la actividad y salen con ocurrencias como la tal "ley mordaza" ante la falta de capacidad técnica y ejecutiva para sobrellevar la institución. No caería mal que los diputados (as) les metan el diente a las planillas de esas entidades relacionadas con la agricultura; podrían sorprenderse.

En este Día del Agricultor, un reconocimiento a todos aquellos labriegos que con sus manos trabajan por llevarles el alimento a la mesa de los consumidores nacionales.



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