Jueves 13 de Agosto, 2020

Entre enero y mayo se registraron 84 casos suicidios

Mónica Matarrita02 de julio, 2020 | 06:05 AM

Durante los primeros cinco meses de este 2020 las autoridades judiciales reportan una disminución en la atención de suicidios en el país, esto en comparación con el mismo periodo del 2019 y 2018.

Según las cifras aportadas por la Unidad de Análisis Criminal de la Oficina de Planes y Operaciones del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), entre enero y mayo se contabilizan un total de 84 casos.

El mes con mayores incidentes registrados es febrero con 20 muertes, seguido por marzo 19, abril 18, enero 16 y mayo 11.

Al hacer la comparación con años anteriores se puede notar una importante diferencia. En el caso de 2019 la policía judicial reportó en total 343 lamentables suicidios, siendo que solo en los primeros cinco meses atendieron 161 hechos de este tipo, es decir 77 incidentes más.

Lea: Con pancartas y de rodillas respaldan de director de OIJ

En tanto, durante 2018 un total de 327 personas tomaron la trágica decisión de acabar con su vida, la mayoría de ellas en la provincia de San José, pues un 32,4% de los incidentes se reportó en la capital. Además, de acuerdo con el OIJ, en entre enero y mayo de ese año se contabilizaron 162 casos, 78 más que este 2020.

Sobre este tema la psicóloga Jackie Secades, vocera del Colegio de Profesionales en Psicología, explicó que una de las primeras cosas que deben tomarse en cuenta es que hay trastornos mentales asociados al suicidio, no solo la depresión, sin embargo no todos lo que lo sufren piensan en autoeliminarse ni los que acaban con su vida sufrieron alguno de estos.

“Sí se sabe que en la mayoría de los casos hay un trastorno mental asociado que puede ser depresión, bipolaridad, los trastornos de ansiedad, los trastornos por abuso de sustancia, esos son como los que más frecuentemente se asocian a la conducta suicida”, comentó.

Ante la consulta sobre la disminución reportada durante los primeros meses de este 2020 y si podría deberse a que por la pandemia las personas se mantienen acompañadas por sus familiares en casa, Secades explicó que por ahora no es recomendable especular porque los efectos del coronavirus están empezando.

“Habría que ver cómo cierra el año con las cifras, no me atrevería a especular a qué se debe la disminución o si ya esas son las cifras totales. Me parece que habría que estudiar también cuántos intentos hay, que también eso queda registrado en los hospitales. No me atrevería a especular y menos de un periodo tan corto a compararlo entre un año y otro”, sostuvo.

 

MÁS HOMBRES

 

Aunque en los datos el OIJ no detalla el sexo de las víctimas, la psicóloga comentó que según las estadísticas manejadas por el Colegio en cuanto a personas que lamentablemente acaban con su vida, mueren más hombres que mujeres. No obstante, al analizar la cantidad de los intentos, estos son más comunes en las féminas.

Lo anterior se debe a distintas variables, una de ellas es que los varones socialmente les es menos permitido expresar sus emociones o buscar ayuda, les cuesta más por un asunto de socialización. En cambio, ellas sienten más libertad para expresar emociones y mostrarse vulnerables para pedir ayuda.

“Socialmente también los hombres se sienten más cómodos utilizando métodos más violentos como el uso de las armas, por ejemplo, las mujeres suelen recurrir a otros que dan tiempo de que alguien las encuentre, no son inmediatos, entonces eso hace que lo intenten más veces”, comentó.

 

PRESTE ATENCIÓN

 

De acuerdo con Secades existen factores de riesgo, los cuales son circunstancias de la vida que la gente enfrenta y que los vuelve más vulnerable que otros. Un ejemplo de esto es la pérdida de un ser querido, un divorcio, quedarse sin casa o sin el patrimonio logrado, el diagnóstico de enfermedades terminales o crónicas, uso de drogas y alcohol, incluso historial de enfermedades psiquiátricas o de suicidio en su entorno ya sea por un amigo o familiar.

A raíz de lo anterior se pueden desencadenar conductas que podrían dar algún indicio de que una persona está pensando en atentar contra su vida, sin embargo es importante mencionar que, aunque estas son algunas señales, no siempre se pueden presentar tal cual.

Algunas de ellas podrían ser una tristeza marcada, desgano, alteraciones en los patrones de sueño o de alimentación, aislamiento o descuido en la apariencia personal.

“Cuando la gente ha sufrido una pérdida importante ese es un factor de riesgo, no quiere decir que toda la gente que pase por ahí va pensar en suicidarse, pero hay que pensarlo como que es una hoja donde uno va haciéndole check a las cosas y entre más check pues mayor es el cuidado que hay que tener para que esa persona no entre en una crisis”, comentó.

Secades agregó que también hay que prestar atención a las palabras o expresiones, pues no todas las personas dicen abiertamente que desean atentar contra su vida, por lo cual hay que aprender a leer entre líneas.

 

¿CÓMO AYUDAR?

 

Según explica la especialista, cuando se presume que un ser querido podría estar enfrentando una situación de estas lo primero y más importante que se debe hacer es preguntarle.

Para eso se recomienda acercarse a esta persona en un espacio tranquilo, donde no haya interrupciones, y consultarle si está bien, hacer la pregunta abiertamente, es decir si está pensando en quitarse la vida, ya que con esto podría abrírsele el espacio que desesperadamente necesita. 

Además, obtiene información para identificar cuán urgente es la situación y cuáles son las medidas que se deben tomar para ayudarle.

“Mucha gente teme hacer esa pregunta porque creen que si lo hacen están incitando o como si pudiera sembrarle la idea a alguien en la cabeza y eso es incorrecto. Bajo esa premisa hago la comparación: antes los papás no hablaban sobre sexo y drogas porque pensaban que si lo hacían los muchachos iban a hacerlo, ahora sabemos que la información empodera a las personas para tomar mejores decisiones y saber qué hacer cuando se enfrentan a una situación”, dijo.

En caso de que no se tenga la confianza se podría solicitar ayuda a otra persona para que tenga esa conversación, lo que nunca se debe hacer es quedarse con la duda, ya que actuar en el momento adecuado podría cambiar el desenlace de ese individuo.

Secades también dijo que en caso de que el afectado manifieste que sí ha pensado en quitarse la vida, el siguiente paso es preguntarle si ha imaginado el cómo, cuándo y dónde, esto porque cuando existe un plan más urgente es la ayuda, pues denota que esa idea tiene mucho tiempo de estar en su cabeza.

“De ahí hay que ser el enlace y puente para que la persona busque ayuda profesional, no solo es conversar, sino tratar de que la persona busque ayuda profesional como atención psicológica o psiquiátrica”, concluyó.



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Comentarios

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Livvy (03/07/2020)

Aquí les comparto esta película que habla sobre este tema para los que necesiten escuchar un mensaje de esperanza, por ahora solo está en Inglés...https://youtu.be/-3kHZPjz654

Danny Lopiz (02/07/2020)

Que triste leer estas cosas, esta pandemia agravará las cosas, más desempleo, más pobreza y sin luz de esperanza, ya que no hay empatía por ayudar a nuestros semejantes, quienes más tienen lo que hacen es acumular. Muy doloroso lo que nos viene encima.