Domingo 09 de Agosto, 2020

No al recorte del FEES

13 de julio, 2020

Luis Fernando Allen

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La irracionalidad y agresividad de las políticas neoliberales en estos momentos forma parte de la necesidad de profundizar la lucha por la vigencia de la autonomía universitaria y la amenaza de recorte presupuestario que afectaría muchos de los programas sociales de las universidades públicas.

No obstante, la lucha por la autonomía de las universidades públicas ha sido una constante no solo para conquistarla sino también para hacer que los organismos públicos y privados sean capaces de respetarla.

En esta época de cambios difíciles que vive el mundo, por el Covid-19, surge un nuevo reto que consiste en transformar las universidades públicas para que respondan a los desafíos de la sociedad contemporánea. Para ello, es pertinente retar la imaginación y replantearnos los objetivos, la misión y las funciones de las instituciones de educación superior, a fin de que estén a la altura de las circunstancias actuales.

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La autonomía de la Universidad Pública es el derecho de esta casa de enseñanza, a dictar su propio régimen interno y a regular exclusivamente sobre él; es el poder de la universidad de organizarse y de administrarse a sí misma. Dicha autonomía es consustancial a su propia existencia y no a una merced que le sea otorgada y debe ser asegurada como una de las garantías constitucionales.

La lucha por conquistar y sostener la autonomía universitaria ha sido parte de un largo combate contra “el pensamiento único” que las élites políticas y económicas han pretendido imponer a nuestras sociedades para conservar el poder.

En nuestro tiempo, la lucha por la autonomía de la universidad pública está cada vez más vinculada a la lucha contra la privatización, la desnacionalización y la usurpación de las instituciones públicas y nacionales para convertirlas en empresas mercantiles.

Pero la lucha por la autonomía de la universidad pública es, hoy también, una lucha tenaz contra la trasformación de la educación en mercancía y contra la lógica del neoliberalismo que desconoce la razón social y la sustituye por la razón económica, intentando convertir en sentido común la consideración de que la medida del éxito de toda empresa, como la de cualquier persona, es la máxima ganancia, el enriquecimiento o la distinción personal.

Por eso, en estos momentos, la lucha por la autonomía de la universidad pública incluye la lucha contra la lógica mercantil de la vida y sus derivados de represión, enajenación, corrupción y degradación de los valores humanos.

Pero las acechanzas contra la autonomía universitaria no cesan y existen intentos que pretenden negar el papel crítico de las universidades públicas, para convertirlas en elitistas remansos de paz donde se forman los hijos de la oligarquía.

Por último, la universidad pública sobrevivirá a estos aciagos tiempos neoliberales y, únicamente con la autonomía, podrá sostener su carácter como conciencia crítica de una sociedad en constante transformación.

*Director Ejecutivo Asociación Salvemos El Río Pacuare



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토토놀이터 (14/07/2020)

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Andres (14/07/2020)

Que difícil es llegar a un entendimiento con ALGUIEN QUE TRABAJE EN EL SECTOR PÚBLICO, por mas profesional que sea en economía, administración de empresas o carreras similares LES ES TAN DURO ENTENDER LA DINÁMICA DE UNA ECONOMÍA, ellos tienen el concepto QUE LA PLATA NO CUESTA PRODUCIRLA, que es nada mas sacar UN CANASTO Y RECOGERLA CUANDO LLUEVE DEL CIELO, viven un mundo IRREAL DE FANTASÍA, que es nada más de poner más impuestos, de pedir prestado. NO SEÑOR BAJE DE ESA NUBE DE FANTASÍA EN LA QUE VIVE USTED, ALBINO VARGAS Y TODOS LOS EMPLEADOS PÚBLICOS QUE TIENEN ESE PENSAMIENTO, fuí contador en varias empresas por 48 años, ya soy pensionado, hacer una pequeña utilidad en una empresa requiere de un GRANDÍSIMO ESFUERZO EN TODO EL PERSONAL, TANTO ADMINISTRATIVO COMO PRODUCTIVO, solo uno que vivió lo que es racionalizar gastos, costos, luchar contra una competencia, TENER EL MEJOR PRODUCTO, AL MENOR COSTO PARA EL CLIENTE ES UNA FAENA TITÁNICA DE DESGASTE Y TRABAJO. Pero llegan estos pendejos empleados públicos que viven de un presupuesto y nada más es pedir y pedir sin pensar un momento EN LA SUDADA DE HUEVOS QUE HAN TENIDO QUE DAR LOS EMPRESARIOS PARA VER UN CINCO. Es tan difícil CONCILIAR EL PENSAMIENTO DE ALGUIEN QUE LE HA COSTADO PRODUCIR CON UN BURÓCRATA ESTATAL SENTADO EN SU CONFORT ESPERANDO NADA MAS EL PRESUPUESTO.

Luis (13/07/2020)

Me gustaría primero que este señor, defina al menos "neoliberal", ya que se denota que dice esa palabra como epíteto. Este señor me parece idiota en primer lugar no sabe lo que es neoliberalismo y solamente pretende que el sector público reciba un cheque en blanco cada vez más grande y que hagan lo que quiera, sin rendir cuentas, sin que los costarricenses veamos una mejoría en la educación. Me imagino que si el día de mañana sale una cura milagrosa que nos hace inmortales, este señor diría que debe prohibirse xq manda a la quiebra a los fabricantes de ataúdes.

Bernal Solano (13/07/2020)

La constitucion no está hecha en piedra. Eso dijo Oscar Arias y pudo ser reelecto. CR urge un patriota que quite el FEES de la constitucion porque es el unico argumento que existe para continuar con esa aberracion de falsa ayuda para la educacion

Bernal Solano (13/07/2020)

Qué bárbaro. El FEES solo ha servido para el despilfarro mediante las piñatas de las convenciones colectivas. Los rectores y los consejeos universitarios han aprobado cualquier tontera que sea privilegio porque ellos son los primeros en servirse con la cuchara grande

NICOLE (13/07/2020)

¡ Increible! , completamente este señor sin sentido común, NO ENTIENDE QUE NO HAY PLATA, NO ENTIENDE O ES TAN CERRADO DE MENTE, el país vive una coyuntura como nunca antes, una pandemia, una economía por el suelo, un déficit fiscal del 10% del PIB, UN PAÍS QUE SOLO VIVE DE PRESTADO, hay que ser un bruto para seguir insistiendo que la historia del FEES tiene que ser igual a los tiempos de bonanza y despilfarro.