Viernes 24 de Marzo, 2017
Diego Pérez Damasco 08 de julio, 2015 | 06:03 AM

Activistas acusan a Iglesia Católica de ofender a población sexualmente diversa

Activistas del Centro de Investigación y para América Central de Derechos Humanos (Cipac) recriminaron esta semana a la dirigencia de la Iglesia Católica costarricense por los comentarios que califican de “profundamente homófobos” y con una “clara incitación a la discriminación y al odio”, que han realizado de manera pública sus funcionarios en los últimos días.

Según el Cipac, el caso más evidente sería el de Álvaro Orozco Carballo, quien se presenta a sí mismo como asesor jurídico de la Pastoral Familiar de la Conferencia Episcopal costarricense y que ha arremetido en reiteradas ocasiones contra temas de derechos humanos que se tratan en el país.

Las críticas del abogado parecieron acrecentarse en las últimas semanas motivadas por actividades relacionadas con la diversidad sexual, solicitándole a la Defensora de los Habitantes, Monserrat Solano, que no “se prestara” para ser la “marica l” (textualmente) en referencia a los mariscales de la Marcha de la Diversidad del domingo 28 de junio anterior.

El funcionario también habría exigido “la destitución” de “todo funcionario público que participe como ‘marica l’ en un movimiento al que calificó como “marcha antivida y familia”, asegurando que este apoyo a la igualdad real de derechos para toda la ciudadanía es un “acto de incumplimiento grave de deberes y una traición inconstitucional”.

“El amor y respeto por el prójimo es la base del pensamiento religioso de una gran mayoría de población a nivel mundial (sin limitarse a la religión católica) y las manifestaciones  homofóbicas de representantes de iglesias o de cualquiera otra  institución atentan directamente contra estas posiciones ideológicas”, dijo al respecto la directora del Cipac, Daría Suárez.

“Hacemos un llamado a la población en general para que se informe correctamente y no se debe llenar de odios y resentimientos  basándose en mentiras y reacciones de grupos que se asustaron ante la fuerza de la manifestación pública reciente”, agregó.

Suárez además aseguró que en ningún momento durante las celebraciones de la Diversidad del mes de junio en Costa Rica, se irrespetó ninguna creencia religiosa, por lo tanto, no es justificado recibir de vuelta una ofensa de este tipo.

“Es difícil entender cómo en el siglo XXI una persona cristiana viva su espiritualidad con tanto odio y egoísmo, si vivieran realmente las enseñanzas cristianas estarían pregonando el amor al prójimo y ayudando a los desvalidos.  Pero en fin, esto nos reafirma constantemente la necesidad, tanto desde la espiritualidad como desde los derechos humanos, del respeto a las otras personas por diferentes que parezcan”, dijo, por su parte, el jefe de la Unidad Política de Cipac, Francisco Madrigal,

La organización aseguró que espera una disculpa por parte de la Conferencia Episcopal por las declaraciones de su funcionario y a la vez el cese inmediato de sus posiciones de odio contra la población sexualmente diversa.



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