Domingo 15 de Setiembre, 2019

Dr. Juan Ignacio Padilla Cuadra: El trabajo es salud, pero…

07 de setiembre, 2015

Dr. Juan Ignacio Padilla Cuadra, Universidad de Iberoamérica, [email protected]

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Todos hemos oído y repetido en algún momento el refrán al que hace alusión el título de este comentario. Sin embargo, como otros aspectos de la vida, todo en demasía  deja de ser saludable. En un estudio publicado recientemente en línea por la Revista The Lancet, y encabezado por el investigador Mika Kivimäki del Departamento de Epidemiología y Salud Pública del University College de Londres se revela algo impactante sobre el exceso de trabajo.  Esta investigación multicéntrica agrupó información proveniente de Europa, Estados Unidos y Australia, acumulando una población mayor al medio millón de individuos.    

El planteamiento del estudio propuso encontrar una  relación entre trabajar más de 55 horas por semana y el riesgo de sufrir un ataque cardiaco o un derrame cerebral. Según se encontró hay evidencia de que este exceso de trabajo semanal predispone principalmente al desarrollo de la complicación cerebral y en menor grado a problemas cardiacos.
 
Preocupan estos hallazgos principalmente dado que  la situación socioeconómica actual ha conducido a que muchas personas, con frecuencia, se vean obligadas a extender su jornada laboral a través  de tiempo extraordinario o un segundo o hasta un tercer trabajo. No cabe duda, que el trabajo es un derecho que ofrece a cada uno obtener los recursos para su sostén y de los que de su persona dependen, ¿pero habrá que fijar límites?  

Según parece sí. Estos hallazgos no deben malinterpretarse como una invitación a la vagancia sino más bien a una reconsideración para aquellos que convierten su trabajo en una verdadera adicción.
Es necesario integrar a las actividades laborales, momentos de esparcimiento y obviamente un periodo de descanso semanal.

¿Y si no me alcanzan los ingresos? Sea esto motivo  de considerar si lo que no calza no es el ingreso sino los gastos exagerados. Debe  existir congruencia entre lo que se puede producir en condiciones saludables (honestas y legales) y lo que queremos gastar. No lograr esto es un motivo frecuente de optar por nuevas fuentes de trabajo que podrían estar sobrepasando lo aceptable para nuestra fisiología.

Debe agregarse a esta situación, que otros muchos factores pueden estar implicados en aumentar aún más estos riesgos cardiovasculares. La combinación de sedentarismo, fumado y excesos alimenticios pueden fácilmente sumarse a las jornadas extenuantes y ser el fórmula que garantice un deceso prematuro.
Así, a manera de conclusión, cito a Hipócrates, padre de la medicina, que al respeto escribió: “Todo exceso es a la Naturaleza contrario”. O sea, y pecando de  redundante explicando lo obvio, no estamos naturalmente hechos para el abuso. Y agrega: “Lo que se va haciendo poco a poco no presenta peligro”. Por eso, cuando el exceso de deudas le empuje a asumir cada vez más responsabilidades laborales, reflexione y decida por cortar y no por estirar lo que tarde o temprano, se termina reventando.


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