Jueves 24 de Agosto, 2017

Tenga insectos artificiales como mascotas

18 de marzo, 2017 | 04:31 AM

Ricardo Segura

La tecnología se inspira en el mundo animal. Primero fueron las libélulas, que permitieron el desarrollo de un dron o avión no tripulado denominado BionicOpter, que pesa menos de 200 gramos y puede imitar técnicamente el vuelo del insecto volador biológico que emula, incluyendo sus capacidades de mantenerse suspendido en el aire y volar en reversa.
 
Ahora le toca el turno a las hormigas y a las mariposas, dos insectos cuya fisiología y comportamiento sirven como fuente de inspiración a los ingenieros de la compañía alemana Festo para desarrollar una nueva generación de robots que cooperan entre sí, en pequeños enjambres o colonias.

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Estos insectos robóticos con acciones colaborativas, llamados BionicANTs (hormigas biónicas) y eMotionButterflies (mariposas con movimiento electrónico), forman parte del proyecto Bionic Learning Network (Red de aprendizaje biónico) destinado a desarrollar nuevas tecnologías de automatización  para aplicaciones industriales, inspiradas en los seres vivos.
 
Las BionicANTs y eMotionButterflies  se utilizan como banco de prueba de nuevos componentes y materiales, procesos de miniaturización y fabricación ultraligera, combinación de tecnologías y trabajo de mecanismos en equipo, para las fábricas del futuro, inspirados en las estrategias que ha desarrollado la naturaleza durante millones de años para adaptarse al entorno.
 
Hormigas inteligentes

Para sus BionicANTs, Festo tomó como modelo la delicada anatomía de la hormiga y trasladó el comportamiento cooperativo de las criaturas naturales al mundo de la tecnología, usando para controlarlos programas informáticos y modelos matemáticos muy complejos almacenados en cada hormiga-robot.

El insecto es similar al real.

Al igual que sus modelos naturales, estos insectos biónicos trabajan juntos bajo reglas claras, se comunican entre sí y coordinan sus acciones y movimientos los unos con los otros, según esta compañía.  
 
Estas demuestran cómo los componentes individuales autónomos pueden reaccionar ante diferentes situaciones y, a la vez, resolver una tarea compleja, coordinarse entre sí y trabajar juntos como un sistema en red, encontrando la solución a un trabajo determinado como empujar y tirar de un objeto para trasladarlo dentro de un área definida, según Festo.
 
Están equipadas con unos componentes llamados transductores piezocerámicos de flexión, en sus piezas bucales, para agarrar los objetos, y también con patas para moverlas.
 
Cuando se aplica un poco de energía eléctrica a los transductores, estos generan movimientos mecánicos con diferentes direcciones.

Aleteos por GPS
 
De acuerdos a sus especificaciones técnicas, las hormigas utilizan una cámara estéreo 3D situada en su cabeza para identificar el objeto de agarre y para localizarse a sí mismas respecto del entorno. Con su ayuda, cada hormiga puede contextualizarse en su ambiente usando puntos de referencia.

¿Le gustaría tener una mariposa?

El sensor optoelectrónico situado en el abdomen de la BionicANT utiliza la estructura del piso para decirle cómo se mueve en relación con el suelo, y con ambos sistemas combinados, cada hormiga conoce su posición.
 
Por su parte, en las mariposas biónicas, los desarrolladores de Festo combinan la construcción ultraligera de insectos artificiales con el vuelo coordinado en grupo.
 
Las eMotionButterflies pueden activar sus alas individualmente con precisión y efectuar movimientos rápidos  desarrollando un comportamiento colectivo coordinado, con la ayuda de un posicionador geográfico o GPS para interiores y de una serie de cámaras infrarrojas, según la empresa alemana.



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