Domingo 19 de Mayo, 2019

Simula estar enfermo para violar hija

San Sebastián, San José
Johan Rojas 17 de abril, 2019 | 01:24 PM

Un hombre de apellidos Rivera Redondo habría fingido una enfermedad para hacer llegar a la casa a su hija mayor y aprovechó para violarla. Cuando la muchacha llegó a conocer el estado de su padre, este la tomó del brazo y abusó de ella. Así lo narró la afectada al denunciar el caso ante el Ministerio Público.

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Los hechos ocurrieron el domingo en horas de la mañana en una casa ubicada en las cercanías de la Escuela Central de San Sebastián, en San José.

De inmediato oficiales de Fuerza Pública realizaron una búsqueda en la zona para detener al sospechoso, pero como no lograban hallarlo aumentaron el operativo en otros puntos de la capital. Fue así como lo divisaron en San Francisco de Dos Ríos, donde lo detuvieron y posteriormente lo llevaron para tomarle declaración.

La Fiscalía de Hatillo informó que hizo un allanamiento en la casa de San Sebastián para recabar pruebas. Este martes el Juzgado Penal dictaminó que Rivera Redondo pase los próximos 5 meses en prisión preventiva. 

DIVERSAS VERSIONES

El allanamiento, que se ejecutó durante la noche, se filtró a los medios de comunicación, pero la información en ese momento no era la correcta y se generó una serie de rumores que las autoridades al final descartaron.

En ese momento se dijo que en esa vivienda de San Sebastián hallaron a tres menores abandonados, su mamá se encontraba desparecida, aparentemente estaba muerta y la enterraron en una habitación.

Sin embargo el OIJ descartó esa versión porque se produjo una confusión, pues casualmente en ese inmueble en 2009 mataron a una embarazada y la enterraron en Pacayas, Cartago.

ACTITUD EXTRAÑA 

Vecinos de la zona comentaron bajo el anonimato que el detenido tenía una actitud sospechosa, sobre todo con actitudes arrogantes contra ellos.

Ellos lo notaron desde hace meses, cuando regresó a la vivienda de San Sebastián, ya que después del homicidio hace 10 años nadie quería alquilarla. 

Era común observarlo con sus dos hijos menores de edad, incluso les organizaba fiestas en el corredor, pero la víctima de la violación muy pocas veces llegaba a ese inmueble.

En cuanto a la relación con sus vecinos, era distante, mal encarado y hasta molesto con unos taxistas que se estacionaban enfrente.



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