Brave: el navegador que promete privacidad total, pero rodeado de controversias

En los últimos años, Brave Browser se ha posicionado como una de las alternativas más populares frente a Google Chrome, especialmente entre los usuarios preocupados por la privacidad. Su propuesta es clara: navegar más rápido, bloquear rastreadores automáticamente y reducir la dependencia del modelo publicitario dominante en la web.

Sin embargo, detrás de esta promesa de privacidad absoluta existe una historia más compleja. A lo largo del tiempo, el navegador ha enfrentado críticas, controversias y algunos errores técnicos que han puesto en duda si realmente cumple con todo lo que promete.


La visión detrás de Brave

Brave fue fundado por Brendan Eich, conocido también por haber sido cofundador de Mozilla y creador del lenguaje JavaScript.

Tras su salida de Mozilla, Eich impulsó Brave con una idea ambiciosa: cambiar por completo el modelo publicitario basado en rastreo que domina internet, especialmente el que sostiene el enorme ecosistema de anuncios de Google.

El navegador bloquea por defecto:

  • Cookies de terceros
  • Rastreadores publicitarios
  • Anuncios invasivos

Pero Brave no eliminó totalmente la publicidad. En lugar de ello, creó su propio sistema opcional de anuncios basado en criptomonedas.


El sistema de anuncios con criptomonedas

Una de las características más distintivas de Brave es Basic Attention Token (BAT), un token que recompensa a los usuarios por ver anuncios dentro del navegador.

El sistema funciona así:

  • Los usuarios pueden optar por ver anuncios respetuosos con la privacidad.
  • A cambio reciben tokens BAT.
  • Estos tokens pueden guardarse o enviarse como propina a creadores de contenido.

La idea era crear un modelo publicitario más transparente y justo para los usuarios y los creadores.

Entre las principales características de Brave destacan:

  • Basado en Chromium, lo que permite usar extensiones de Chrome
  • Bloqueo automático de rastreadores y cookies de terceros
  • Sistema opcional de anuncios con BAT
  • Menor consumo de recursos y mayor velocidad que Chrome

El modelo de negocio que generó críticas

El enfoque de Brave no tardó en generar polémica entre los medios digitales. Al bloquear los anuncios tradicionales de los sitios web, el navegador podría sustituirlos por su propio sistema publicitario.

Esto generó preocupaciones entre los editores digitales:

ProblemaPreocupación de los editores
Bloqueo de anuncios por defectoPérdida de ingresos publicitarios
Sistema de propinas BATIngresos limitados para creadores
Posible sustitución de anunciosInterferencia en el modelo de negocio

Medios como The New York Times y The Guardian participaron en el debate público sobre si Brave estaba interfiriendo con el modelo económico de los sitios web sin su consentimiento.


Escándalos y problemas de confianza

A pesar de promocionarse como un navegador centrado en la privacidad, Brave ha estado involucrado en varias controversias.

Donaciones sin consentimiento (2018)

En 2018, el navegador fue criticado por recolectar donaciones en BAT para creadores de contenido —como el popular divulgador Tom Scott— sin que estos hubieran autorizado participar en el sistema.
Si los creadores no reclamaban esas donaciones, el dinero permanecía en manos de Brave.

Códigos de afiliado ocultos (2020)

En 2020 se descubrió que Brave agregaba automáticamente códigos de afiliado a enlaces relacionados con criptomonedas. Esto generaba comisiones para la empresa sin que los usuarios fueran informados previamente, algo que contradijo sus promesas de transparencia.

Problema de privacidad con Tor

Entre 2020 y 2021 surgió un error técnico en la función “Private Window with Tor”, que utiliza la red Tor Browser.

Debido a un bug, algunas direcciones .onion se filtraban mediante solicitudes DNS. Esto podía exponer la actividad de usuarios que dependen de Tor para mantener el anonimato, como periodistas o activistas. El problema tardó varios meses en ser corregido.


Crecimiento y expansión del ecosistema Brave

A pesar de estas polémicas, el navegador ha seguido creciendo con rapidez.

Para septiembre de 2025, Brave superó los 100 millones de usuarios activos mensuales, impulsado por el aumento del interés global en herramientas de privacidad digital.

Además, la compañía ha ampliado su ecosistema con nuevas herramientas integradas:

  • Brave Search
  • Wallet de criptomonedas integrada
  • Servicios de VPN y firewall
  • Asistente de inteligencia artificial llamado Leo AI

Investigaciones realizadas por Trinity College Dublin concluyeron que Brave fue el único navegador analizado que no envió datos identificables a servidores externos.

Además, pruebas de privacidad de la Electronic Frontier Foundation mostraron que el navegador fue el más eficaz contra técnicas de fingerprinting utilizadas para rastrear usuarios.


Brave representa uno de los intentos más serios de desafiar el dominio de Google en el mercado de navegadores. Ofrece navegación más rápida, fuerte protección contra rastreo y menor consumo de memoria, especialmente en páginas cargadas de publicidad.

Sin embargo, su historial demuestra que incluso las plataformas que promueven la privacidad pueden cometer errores éticos o técnicos.

Aun así, el impacto de Brave ha sido significativo: su crecimiento ha presionado a gigantes tecnológicos como Google a replantear sus sistemas de seguimiento online y avanzar hacia iniciativas más respetuosas con la privacidad, como Privacy Sandbox.