Mozilla ha dado un nuevo paso en su estrategia de poner al usuario en el centro de la experiencia digital con el anuncio de un nuevo sistema de control de inteligencia artificial en Firefox. A partir de Firefox 148, el navegador incorporará un centro de control de IA centralizado que permitirá a los usuarios decidir de forma clara y sencilla qué funciones basadas en inteligencia artificial desean activar y cuáles prefieren desactivar, o incluso optar por no usar ninguna IA en absoluto.
Un centro de control de IA para Firefox
Según explicó Mozilla en una publicación oficial de su blog, la decisión responde a una preocupación creciente: muchos navegadores están activando funciones de inteligencia artificial por defecto, sin ofrecer opciones claras ni transparentes para gestionarlas. Estas herramientas suelen incluir chatbots en paneles laterales, traducciones automáticas, vistas previas inteligentes de enlaces o resúmenes generados por IA, que aparecen incluso cuando el usuario no las ha solicitado.
Con Firefox 148, Mozilla busca cambiar esta tendencia. El nuevo AI Control Hub permitirá a los usuarios ver y gestionar todas las funciones de IA desde un único lugar, ofreciendo mayor visibilidad y control sobre cómo el navegador utiliza estas tecnologías. En su lanzamiento, la actualización estará disponible para usuarios de escritorio a partir del 24 de febrero.
Funciones de IA que se podrán activar o desactivar
En esta primera etapa, el centro de control de IA permitirá gestionar cinco funciones principales impulsadas por inteligencia artificial:
- Traducciones automáticas, para convertir páginas web a otros idiomas.
- Generación de texto alternativo (alt text) en archivos PDF, útil para accesibilidad.
- Agrupación de pestañas mejorada con IA, que organiza automáticamente las pestañas abiertas.
- Vistas previas de enlaces, que muestran información adicional antes de hacer clic.
- Chatbot de IA en la barra lateral, integrado directamente en el navegador.
Uno de los puntos más llamativos es que el chatbot de la barra lateral no se limita a un único proveedor. Los usuarios podrán configurarlo para funcionar con distintos servicios de IA, entre ellos Claude, ChatGPT, Copilot, Gemini y Le Chat de Mistral, lo que amplía significativamente las opciones según las preferencias personales.
Opción para desactivar completamente la IA
Mozilla también confirmó una característica clave que la diferencia de otros navegadores: los usuarios que prefieran una experiencia de navegación tradicional podrán desactivar todas las funciones de IA generativa con un solo ajuste. Esta decisión no solo apagará las herramientas actuales, sino que bloqueará automáticamente cualquier nueva función de IA que se agregue en el futuro.
De esta forma, quienes no deseen interactuar con inteligencia artificial podrán usar Firefox sin preocuparse por activaciones automáticas o cambios inesperados en la experiencia de navegación.
Libertad de elección como filosofía
La compañía dejó claro que su objetivo no es imponer la inteligencia artificial, sino dar libertad de elección. A medida que la IA se integra cada vez más en la navegación diaria, Mozilla considera fundamental que los usuarios puedan decidir qué tecnologías quieren usar, cómo y cuándo.
Este enfoque busca diferenciar a Firefox de otros navegadores que integran la IA de manera más rígida. En lugar de forzar funciones inteligentes por defecto, Firefox permitirá que los usuarios conserven algunas herramientas y desactiven otras, adaptando el navegador a sus necesidades reales.
Una apuesta por la transparencia y el control
Con este movimiento, Mozilla refuerza su imagen como una empresa comprometida con la transparencia, la privacidad y el control del usuario. En un contexto donde la inteligencia artificial avanza rápidamente y se integra en casi todos los servicios digitales, la propuesta de un sistema de control centralizado de IA puede resultar especialmente atractiva para quienes valoran tener la última palabra sobre su experiencia en línea.
Firefox 148 no solo introduce nuevas funciones, sino que plantea un mensaje claro: la inteligencia artificial debe estar al servicio del usuario, y no al revés.
