El año 2026 ya está en marcha y, aunque comenzó con celebraciones y expectativas renovadas, el panorama no ha sido alentador para todos. Apenas transcurrido el primer mes del año, la industria tecnológica volvió a ser protagonista de una nueva ola de despidos, una tendencia que parece haberse convertido en la norma mientras el sector continúa su transformación acelerada.
Enero, tradicionalmente un mes de planificación y nuevos comienzos, trajo consigo recortes de personal en importantes compañías tecnológicas. Gigantes como Amazon y Meta anunciaron despidos, reavivando el temor a la pérdida de empleos. Si bien la magnitud de los recortes fue menor en comparación con años anteriores, la preocupación persiste, especialmente por el creciente papel de la inteligencia artificial (IA) en la automatización de tareas y funciones que antes requerían intervención humana.
¿Cuántos empleos se perdieron?
Durante 2025, el sector tecnológico registró aproximadamente 123.941 despidos en 269 empresas, una cifra que, curiosamente, es apenas inferior a la población actual de Kiribati. Aunque estos números representaron una leve disminución frente a 2024, según el rastreador Layoffs.fyi, el verdadero cambio fue la influencia directa de la IA en las decisiones de recorte.
De acuerdo con la firma de consultoría Challenger, Gray & Christmas, cerca de 55.000 personas perdieron sus empleos en Estados Unidos en 2025 debido, directa o indirectamente, a la adopción de inteligencia artificial. Esto dejó en evidencia que la tecnología ya no solo complementa el trabajo humano, sino que en muchos casos lo reemplaza.
Un estudio del Foro Económico Mundial (WEF) realizado en 2025 reveló que alrededor del 41 % de las empresas planea llevar a cabo despidos en los próximos cinco años. Este sentimiento también se hizo notar en la reciente reunión del WEF en Davos, donde, pese a que varios líderes tecnológicos insistieron en que la IA generará nuevos empleos, el debate estuvo dominado por los informes sobre trabajos eliminados a causa de esta tecnología.
Las grandes tecnológicas lideran los recortes
Amazon
El 29 de enero, Amazon anunció el despido de aproximadamente 16.000 empleados corporativos en todo el mundo, marcando su mayor recorte desde octubre de 2025, cuando eliminó 14.000 puestos. Aunque inicialmente se vinculó la decisión con la adopción de IA, el CEO Andy Jassy explicó posteriormente que los despidos respondían principalmente a la necesidad de reducir la burocracia interna. Beth Galetti, vicepresidenta senior de experiencia de personas y tecnología, señaló que la medida forma parte de un proceso más amplio de optimización operativa.
Pinterest
Pinterest planea despedir a más del 15 % de su plantilla como parte de una reestructuración global, según reportes de Business Insider. La empresa también reducirá espacios de oficina. Un portavoz indicó que los cambios buscan reforzar su estrategia centrada en la IA, incluyendo la contratación de talento especializado en esta área.
Meta
Meta tiene previsto recortar cerca del 10 % del personal de Reality Labs, la división encargada del desarrollo de visores de realidad virtual, gafas inteligentes y dispositivos de realidad aumentada. Reality Labs emplea a unas 15.000 personas y ha representado una inversión superior a los 60.000 millones de dólares desde 2020, sin lograr aún la rentabilidad esperada.
TCS
Tata Consultancy Services (TCS) también se suma a la tendencia, con un recorte planificado del 2 % para el trimestre de marzo. En julio de 2025, la empresa ya había anunciado la eliminación de alrededor de 12.000 puestos durante el ejercicio fiscal 2025-26.
Implicaciones más amplias
Con las grandes tecnológicas liderando esta ola de despidos y la IA señalada como uno de los principales catalizadores, surgen interrogantes sobre su uso responsable. Los trabajadores más afectados suelen pertenecer a niveles bajos y medios de gestión, donde las tareas repetitivas y parte de la toma de decisiones están siendo asumidas por sistemas automatizados.
Sin embargo, no todo el panorama es completamente negativo. Expertos reunidos en Davos sostuvieron que, aunque la disrupción es inevitable, la inteligencia artificial también creará nuevas oportunidades laborales a largo plazo. Aun así, mientras las empresas continúan ajustando sus plantillas en nombre de la eficiencia y la automatización, el temor por el impacto real de la IA en el empleo sigue siendo una preocupación central para millones de trabajadores en todo el mundo.
