La salud en la era de la inteligencia artificial: por qué millones recurren a ChatGPT para informarse

Cada vez más personas en el mundo están recurriendo a la inteligencia artificial para resolver dudas relacionadas con su salud. Según datos compartidos por OpenAI, más de 40 millones de usuarios a nivel global han consultado a ChatGPT sobre temas médicos y de salud, lo que confirma una tendencia clara: la IA conversacional se está convirtiendo en una fuente clave de orientación sanitaria, especialmente fuera de los entornos clínicos tradicionales.

La magnitud del fenómeno es significativa. Actualmente, las consultas relacionadas con la salud representan más del 5 % de todas las conversaciones globales en ChatGPT, posicionándose como uno de los usos más frecuentes de la plataforma. Esta dirección ya había sido anticipada por OpenAI con el lanzamiento del modelo GPT-5 en agosto de 2025, cuando la compañía anunció que el desempeño en el ámbito sanitario sería un área prioritaria de investigación.

El seguro de salud, una de las mayores preocupaciones

Uno de los datos más reveladores del informe es que entre 1,6 y 1,9 millones de preguntas semanales están relacionadas con seguros de salud. Los usuarios buscan entender conceptos básicos de cobertura, comparar planes, resolver dudas sobre procesos de reclamación y aclarar problemas de facturación.

Esto demuestra que las personas no solo acuden a ChatGPT para verificar síntomas o recibir orientación general, sino también para descifrar sistemas complejos y opacos, como el de los seguros médicos, donde la información oficial suele estar fragmentada y cargada de tecnicismos difíciles de comprender sin conocimientos previos.

Alto uso en comunidades rurales y desatendidas

Otro hallazgo clave es el origen de muchas de estas consultas. OpenAI identificó que usuarios de comunidades rurales y desatendidas envían alrededor de 600.000 mensajes relacionados con la salud cada trimestre. Más llamativo aún es el momento en que se producen estas interacciones: el 70 % ocurre fuera del horario de atención médica, cuando los centros de salud están cerrados y no hay acceso directo a profesionales.

En este contexto, ChatGPT se posiciona como un primer recurso de consulta, especialmente para quienes enfrentan barreras de distancia, tiempo o costo. Para muchas personas, la IA se convierte en el único punto de referencia inmediato cuando la ayuda profesional no está disponible.

Cómo utilizan las personas ChatGPT para temas de salud

Un estudio realizado en diciembre de 2025 entre 1.042 adultos en Estados Unidos permite entender mejor este comportamiento. Más de la mitad de los encuestados afirmó usar ChatGPT para investigar o verificar síntomas físicos. Casi la mitad lo utiliza para comprender términos médicos o indicaciones dadas por profesionales, y un 44 % consulta al chatbot sobre posibles opciones de tratamiento.

Estos datos reflejan algo más profundo que simple curiosidad: muestran una dependencia creciente de herramientas basadas en IA como traductores y guías frente a la complejidad del lenguaje médico y los sistemas de salud.

¿Por qué está ocurriendo este cambio?

Existen dos razones principales detrás de esta tendencia. En primer lugar, la información sanitaria no siempre es accesible ni fácil de entender. Aunque los motores de búsqueda han ofrecido respuestas médicas durante años, requieren que el usuario sepa qué buscar y cómo interpretar términos clínicos. ChatGPT reduce esa barrera al permitir preguntas en lenguaje natural y ofrecer respuestas estructuradas y comprensibles.

En segundo lugar, el acceso desigual a profesionales de la salud, especialmente en zonas rurales, hace que muchas personas no consulten a un médico ni siquiera ante síntomas tempranos. En ese vacío, las herramientas de IA funcionan como fuentes de información inicial disponibles las 24 horas, ayudando a decidir si un problema requiere atención profesional.

Los riesgos de la IA en la atención sanitaria

Sin embargo, este crecimiento no está exento de riesgos. A comienzos de 2026, las llamadas “alucinaciones” de la IA —respuestas incorrectas o imprecisas— aún no han sido erradicadas por completo. En el ámbito de la salud, un error puede tener consecuencias reales y graves.

OpenAI ha señalado que está actualizando de forma iterativa sus respuestas en base al feedback recibido, especialmente en casos de uso sanitario. Aun así, el margen de error sigue siendo una preocupación, ya que a la escala en la que opera ChatGPT, pequeñas imprecisiones pueden propagarse rápidamente a millones de usuarios.

Los datos conducen a una conclusión clara: la inteligencia artificial ya actúa como un asistente sanitario en la sombra para decenas de millones de personas. La pregunta clave ahora no es si la IA seguirá ocupando ese rol, sino si podrá hacerlo de manera segura, responsable y confiable.