OpenAI ha dado un nuevo paso estratégico en su expansión hacia el sector sanitario con la adquisición de Torch, una pequeña startup de healthtech fundada en 2025. Aunque los términos económicos del acuerdo no han sido revelados oficialmente, la operación ha llamado la atención por varios motivos: Torch es una empresa extremadamente joven, aún no había lanzado un producto público y, aun así, uno de sus cofundadores estimó que la compra habría superado los 100 millones de dólares.
La compañía de inteligencia artificial confirmó que la tecnología de Torch será utilizada en futuras integraciones de ChatGPT Health, y que todo el equipo de la startup —apenas cuatro personas, incluidos sus cofundadores Foley y Bexson Coleman— se incorporará a OpenAI. Con esta adquisición, OpenAI deja claro que su apuesta por la salud no es experimental ni secundaria, sino una prioridad a largo plazo.
¿Qué estaba construyendo Torch?
Torch nació con una idea ambiciosa: crear lo que sus fundadores definían como una “memoria médica unificada para la IA”. El objetivo era organizar y estructurar la información de salud de una persona —proveniente de hospitales, laboratorios, dispositivos wearables y empresas de pruebas médicas— en un solo sistema coherente que los modelos de inteligencia artificial pudieran leer, interpretar y utilizar de forma fiable.
Este enfoque buscaba resolver uno de los mayores problemas del sistema sanitario actual: la fragmentación de los historiales médicos. Datos dispersos, formatos incompatibles y falta de continuidad hacen que incluso los profesionales de la salud tengan dificultades para obtener una visión completa del paciente. Torch pretendía convertirse en la capa intermedia que ordenara toda esa información para que la IA pudiera trabajar con ella de manera contextual y persistente.
Para OpenAI, esta visión encaja de forma natural con su intención de hacer que ChatGPT sea más útil en el seguimiento de la salud a largo plazo y en la resolución de preguntas médicas complejas. Con una base como la de Torch, ChatGPT Health podría manejar grandes volúmenes de datos médicos, conservar contexto entre conversaciones y ofrecer respuestas más personalizadas y coherentes en el tiempo.
¿Por qué OpenAI quiso Torch?
En teoría, OpenAI podría haber desarrollado internamente una tecnología similar. Sin embargo, Torch ofrecía dos ventajas clave: una base técnica ya conceptualizada específicamente para datos médicos y un equipo pequeño pero altamente especializado que llevaba meses trabajando en ese problema concreto.
Ilya Abyzov, cofundador de Torch, explicó en una entrevista que unirse a OpenAI permitirá que sus ideas alcancen potencialmente a los cientos de millones de personas que ya utilizan ChatGPT cada semana para resolver dudas relacionadas con la salud. Desde su perspectiva, el impacto de su tecnología podría multiplicarse de forma exponencial bajo el paraguas de OpenAI.
Aunque la empresa no ha confirmado oficialmente el tamaño del acuerdo, otro cofundador, Adrian Aoun, compartió en LinkedIn el precio estimado de la adquisición, lo que alimentó aún más el debate sobre el valor estratégico de Torch pese a su corta trayectoria.
Cómo encaja esto en la estrategia sanitaria de OpenAI
La compra de Torch llega en un momento clave. En 2026, OpenAI ha intensificado notablemente su incursión en el sector salud, con el lanzamiento reciente de ChatGPT for Healthcare, una plataforma empresarial que integra GPT-5 junto con APIs diseñadas para hospitales, médicos y desarrolladores enfocados en soluciones sanitarias.
Aún no está claro si la tecnología de Torch se integrará directamente en esta suite empresarial o si permanecerá más vinculada a la aplicación de consumo y a las funciones de ChatGPT Health. Es posible que OpenAI opte por una estrategia híbrida, utilizando la memoria médica estructurada tanto en entornos clínicos profesionales como en experiencias más personales para usuarios finales.
El panorama general
Con Torch ahora bajo su control, OpenAI está enviando un mensaje claro al mercado: la memoria médica estructurada y a largo plazo será un pilar fundamental de su visión de la inteligencia artificial aplicada a la salud. Si esta tecnología se implementa correctamente, ChatGPT Health podría evolucionar hacia un asistente personal de salud capaz de “conocer” verdaderamente el historial médico de una persona, y no limitarse a responder preguntas aisladas.
Esto abre oportunidades importantes, pero también plantea desafíos significativos en términos de privacidad, seguridad de datos y regulación, aspectos especialmente sensibles en el ámbito sanitario. OpenAI no ha anunciado un calendario concreto para el despliegue de funciones impulsadas por Torch, pero la adquisición en sí misma deja una conclusión clara: para OpenAI, la salud ya no es un experimento paralelo, sino una de sus grandes apuestas de futuro.
